Anotaciones Callejeras
El salteño estaba mirando la computadora, buscaba cositas hasta que le apareció una publicidad de terrenos en la costa atlántica de Rocha. Por esas cosas de la vida consultó y empezó a recibir información al respecto. Se interesó cada vez más hasta que llamó. Coordinó una entrevista y como le gusta viajar se fue hasta allá, desde Salto, un fin de semana con su señora
Llegó al lugar y empezó a recorrer. Le encantó y averiguó el precio. Dicen que era valioso y se escuchaban las olas del mar; y que tenía una cabaña en el centro del terreno, rodeada de árboles. Una belleza. La cabaña era habitable pero para quedarse había muchas cosas. De todas formas la cabaña permitía el alojamiento. Al final por trece mil dólares tiene terreno al lado del mar y con cabaña y todo. Eso sí, sabe que cuanto antes tiene que empezar con recauchutar la cabaña pues se erige como una casita de verano y nada más. Pero es consciente que por ese precio no puede lograr muchas cosas en Salto, aunque sea en una punta del territorio nacional. La idea ahora es arreglar la cabaña e irse a vivir cerca del Océano Atlántico.
Esto también nos trae a la realidad de Salto donde se pide setenta u ochenta mil dólares por cualquier cosa, que lo valdrá, pero muchas veces el mercado no está apto para absorber esas ofertas y hay casas, apartamentos, galpones, terrenos que se eternizan con el cartel de se vende que no pueden finalmente comercializarse porque no se entiende la realidad que nos toca vivir. Salto es caro no solo en alimentos y servicios, también lo es en este rubro que es importante.
Si bien el desempleo ha bajado en los departamentos del litoral, donde nos encontramos, también hay que decir que sigue siendo alto al punto que ante cualquier llamado laboral la gente se tira en masa.
Un espacio que todos buscamos que cristalice es el del, ahora habilitado, barrios privados en el norte de la ciudad, que con su construcción, luego de caer las objeciones legales, va a generar un importante movimiento en la construcción y con eso se mueve todo, que es lo que estamos precisando.
Porque allí se suman barracas, sanitarios, jardinería, electricistas y todos sus implementos, a lo que se agrega un rubro que hoy es clave, seguridad, pues todo el mundo pone rejas, cámaras, de todo para enfrentar el flagelo actual y eso, por otro lado, es un rubro que mueve personal, técnicos, implementos, que a veces no le damos la dimensión que tiene pero donde trabajan muchas empresas de Salto.