Anotaciones Callejeras
El avance del Salto Shopping y Terminal es innegable. Han aprovechado todas y cada una de las jornadas, de los eventos, para avanzar y atraer visitantes, gente, que es lo que se necesita en enclaves de esta naturaleza. Por ejemplo, aprovecharon las vacaciones de invierno pues el frío tan avanzado hizo que se buscaran lugares de cobijo, porque ni siquiera al sol de las dos de la tarde era soportable con tanto frío. Por lo que familias, gurises y de todo fueron al Shopping donde se mostraba un panorama de permanente movimiento. No se encontraban lugares para estacionar abajo, en un estacionamiento que de por sí es enorme. Pero además se buscaron otro tipo de atractivos, por ejemplo,en el piso superior, en un ángulo, se puso un juego de maderas con cuidadoras, sin costos, para que los niños chiquitos pudieran jugar a placer, cerca del patio de comidas, donde por ejemplo los padres o chicos más grandes podían disfrutar de una buena merienda y los más pequeños jugar. Ese espacio recreativo gratuito con cuidadoras está pensando desde la capacidad de generar atractivos y que no todo implique pasar por bolería, por lo que hay que darle el aplauso necesario.
Además se cuenta con baños limpios, seguridad, red de pagos, supermercado, cajero, banco, y todos los comercios necesarios a lo que se suma, ni hablar, el servicio del transporte con la Terminal que de por sí genera movimiento propio pero que derrama sobre el Shopping. Hay una planificación detrás que hay que valorar. Y que rinde.
La Avenida Ramón J. Vinci, que antes era Apolón de Mirbeck, está quedando preciosa y tiene mucho para mostrar y disfrutar. Es uno de los paseos preferidos de los salteños que se ha engalanado con luces, camineros y buena pavimentación e iluminación. Tiene sus bemoles, eso sí, pues demoró más de dos años su concresión y muchos comercios dejaron de existir en el camino lo que es imperdonable pues la gente merece apoyo para trabajar y no piedras en el camino.
También se sacaron espacios de estacionamiento que para, justamente, muchos comercios, eran clave pues ahora ya no queda tan fácil parar e ir a buscar un producto, y ese día a día, hora a hora, en lugares de alto tránsito es clave para muchas pequeñas o muy pequeñas empresas no sobrevivien solo con los vecinos de la zona. Pero bueno, ya está, ya está hecha y ahora solo faltan rotondas y sus accesorias como se hacen en la ruta a Salto Grande con Apolón, ruta que en realidad se llama Avenida Luis Batlle Berres. Lindos arreglos pero hay que pensar siempre en la gente, en los que producen y no viven del Estado sino que mantienen el Estado con su trabajo y esfuerzo.