Anotaciones Callejeras
Al culminar el mes de julio se recibió una tanda de médicos en la capital donde hubo presencia de salteños que festejaron a lo grande con sus familiares y amigos lo que se entiende, no es un logro menor llegar a terminar una de las carrera más emblemáticas de todas.
En ese marco vimos fotos de familiares que tenían buzos alusivos con la foto del familiar y de la muchacha que se recibió vestida de médica y en la leyenda decía, "soy el padre, soy la madre, soy la hermana de la doctora tal". La verdad que la creatividad a full pues hay que tener imaginación, paciencia y capacidad de análisis para inventar todo eso.
Fuera de la anécdota felicitaciones a los nuevos médicos salteños que aumentan la cantidad de galenos de Salto, si es que luego se quedan acá. El gran tema es que deberán buscar hacer una especialización seguramente y eso es en la capital, como casi todo.
Directivos del Centro Comercial e Industrial de Salto han mostrado su (justificada) preocupación por el "vaciamiento" del centro y los problemas que todos vemos como falta de iluminación, mejor parquizado, arreglo de veredas, todo lo que hace a la seguridad que tiene muchas aristas.
Por un lado los robos podemos marcar pero también el que cada persona que estaciona un auto, sobre todo en la noche, recibe varios "ofrecimientos de cuidado" por llamarlo eufemísticamente.
A eso se le puede agregar que hay zona más complicadas. Por ejemplo la cuadra que se enmarca en Grito de Asencio entre Uruguay y Brasil, la cuadra de Antel, tiene al menos cinco locales en alquiler o venta. Llama la atención pues si bien no da a calle Uruguay es un lugar excepcional de tránsito y comodidades para todos, pero algo está pasando que de a poco se fueron yendo los comerciantes que le daban vida a una cuadra muy tradicional de Salto.
Un buen amigo decía como refrán de lo mal que andaba, "tengo tanta mala suerte que caigo de espaldas y me rompo un diente" y todos nos reíamos. Pero no da para reírse lo que ha sufrido la gente de Salto con la tormenta en la madrugada del pasado 18 de julio con todo lo que fue de voladuras de techo, pérdida de galpones, invernáculos y la vida de una señora.
Pero encima de todo los días posteriores han sido de lluvia, grises, de llovizna, de alertas meteorológicos, o sea que sobre llovido mojado porque ni tiempo han tenido los afectados de empezar a trabajar en las reparaciones necesarias pues no se pueden colocar chapas bajo lluvia, una locura el tiempo y sus consecuencias en esta parte del país.