Cuasi convencido
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Por Gabriel Paique
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gabriel.paique@gmail.com
Una nueva memoria y balance de lo actuado, como también las promesas de un mejor futuro, fue lo que dejó el mensaje del Presidente de la República, Yamandú Orsi, que mostró números que para el común de la gente, es casi que inentendible. Pero es el mundo que vivimos y donde el interés de escuchar o preocuparse por el mensaje es muy bajo en la población, que sabe que no queda otra que seguir trabajando para poder subsistir, en un mundo cada vez más competitivo, donde nadie te regala nada, es más, si pueden te sacan lo poco que podes contar. Algunos puntos que uno puede entender, pero la realidad muestra que también los números que muchas veces pide la gente, no son contemplados y eso lleva a que la popularidad ya no muestre el respaldo necesario a la gestión.
En su discurso ante los parlamentarios, se destacó que las democracias no se sostienen solo en los derechos que se consagran, también en las obligaciones que asumimos para protegerlas. Celebró la capacidad de diálogo y acuerdo de los legisladores, labor que permitió la aprobación de la Ley de Presupuesto Nacional, que el presidente identificó como la “norma madre de todo gobierno”. Algo tan necesario y sobre todo para conocer los números de un presupuesto, que se mantengan, que no se siga aumentando. Más allá que siempre habrá algo que pueda hacer “temblar”, como en cualquier casa de vecino.
Destacó la importancia de la democracia, resaltando los 40 años que se cumplieron en forma ininterrumpida de 1985 al 2025, con alternancia pacifica e institucionalidad estable. Pero también con la mirada al mundo, con lo que son los nuevos desafíos y lo que poco a poco va ganando sus espacios, como la inteligencia artificial, algo que preocupa por algunas fuentes laborables. Nuestro país no es ajeno a esta situación y en este sentido habrá que estar atentos a los avances.
En cada uno de los puntos que manejó, mostró el convencimiento del camino elegido, aunque justo es decirlo que muchas veces el común de la gente no tiene la misma mirada, ya que la realidad muestra las grandes diferencias que se viven. En este sentido Doña María y Don José, saben que los números para poder sobrevivir, son los que manejan diariamente en su economía, no los que generalmente muestran a otro nivel. No solamente en lograr lo básico, sino llegar a otros servicios que generalmente no son sencillos de alcanzar y las diferencias siguen siendo parte de nuestro diario vivir.
Los muros siguen dividiendo las “aguas” y en este sentido dependiendo de donde quedas, podrás estar “cuasi convencidos” o por el contrario, quedar a la espera de un mensaje diferente, que logre alcanzar a la mayor parte de la población, que no siempre es posible, en ese sentido lo sabemos siempre. En líneas generales, el mensaje queda mayoritariamente para la zona metropolitana, quedando relegado lo que muchas veces exigimos, que es al norte del Río Negro, donde no solamente tenemos que conformarnos con “migajas”, que son importantes, pero también nos merecemos apostar a un crecimiento real. Algunos números de que creció el salario real, las jubilaciones y si uno le pregunta a los que cobran, seguramente no tendrán la misma mirada.
Un mensaje que nos trajo de recuerdo la letra de una canción, que dice lo siguiente: “El trencito del oeste. Va corriendo por el riel, Escribiendo con el humo. En un cielo de papel”. Con una promesa para el 2035, para el área metropolitana y esperando seguimos la mirada para el país, todo, más allá de que se acordó de los 19 departamentos, la mirada sigue quedando en el sur.