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Algunos adultos se burlan de los therians, del six seven, ahora de farmear aura. Terminan actuando exactamente como los mayores que ellos mismos odiaban de gurises, mirando de reojo, problematizando profundamente cuestiones que son juegos, memes o chistes. Se convierten en lo que juraron destruir.

Hace unos meses aparecieron gurises disfrazados de animales, juntándose en plazas y lugares públicos. Muchos lo hacían para ser parte de una comunidad, para construir algo. Era raro verlos correr en cuatro patas o ladrar, pero entendí al toque que era una cuestión de la época, probablemente una moda. Lo que leí esos días, escrito por adultos, me sorprendió pero en parte explicaba por qué estos adolescentes hacían lo que hacían. Adultos hablando de generaciones perdidas, de que esto no da para más. Adultos que se quejaban de una generación que ellos mismos criaron. Qué paradoja.

Los therians fueron eso, más nada. Podrá haber quedado un club, algún adolescente con ese acting, pero listo, más nada. Algo parecido con el six seven, un reto de TikTok que se hizo famoso en norteamérica hace más de un año. Acá, porque más allá de la globalización, a veces al Uruguay las cosas llegan con años de atraso, muchos niños empezaron a hacer el gesto con las manos. Admito haberle gritado “six seven” a una clase entera de niños que circulaba por la ciudad, solo para que me contestaran haciendo la misma mueca inocente y jocosa, quedándome viendo la maestra con cara ‘‘no de nuevo’’ porque no los podía contener. Y listo, fue eso.

Ahora se masificó el farmear aura. En redes ya era conocido pero no había explotado como para que todos estemos hablando de esto. Ya se decía “aura” cuando alguien tenía ciertas actitudes, gestos o presencia, que generaban, valga la redundancia, aura. Un carisma, energía que atrae. Si alguien hacía cierta acción, por ejemplo se le iba cayendo el plato con toda la comida pero lo agarraba y lo salvaba cinematográficamente, le decís “+1000 de aura”, como si sumara puntos en un juego. Un crack. Y podría ser “-1000 de aura” si cometió alguna acción vergonzosa… se tropezó frente a la persona que le gusta, se le trabó la voz justo cuando quería sonar canchero. Menos aura, siga participando.

Farmear viene del mundo de los videojuegos, derivación del inglés farm: granja, cultivar. To farm, recoger recursos, es muy usado en videojuegos. De ahí sale farmear aura. Recoger aura con acciones que proyecten energía, que tengan estilo personal. De ahí las batallas de aura en donde no hay reglas claras, pero es gracioso ver las acciones que se hacen para demostrar quién es más digno de tener más aura que el otro. Bailes, señas, etc. Será banal, será frívolo, pero puede ser divertido para niños y adolescentes. Y prefiero eso, mil veces, para muchos gurises, antes que muchas cosas peores que andan dando vueltas por ahí. Esto es inocente, solamente que no se comprende, y ese es justamente el problema de fondo.

Lo único que pido es comprensión. No comprensión para validar. A veces, y más en la adolescencia, se pueden mandar alguna y hay que dar un volantazo. Pero sí comprensión para discernir si algo es una moda, un juego, un chiste o un meme. Y el grado de peligro. Porque si no, lo que termina creciendo es la creencia de que todo es lo mismo y todo está mal. Exageraciones. Quien piensa que estas cosas inocentes son lo peor no tiene idea de las cosas que andan a la vuelta. Y las hubo siempre (solo han cambiado las formas), mucho antes de que existiera un algoritmo para viralizarlas.

Hay que cuidarlos pero no delirar porque no los entendemos. Y vendrán más palabras raras y retos extraños. Algunos ya circulan, otros simplemente se crearán de un momento a otro, espontáneamente. ¿Esta columna me va a dejar como un chad? ¿Habré dado cringe? ¿Habré farmeado aura?

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