La Prensa Hacemos periodismo desde 1888

El Papa León XIV llega a América Latina, llega a Uruguay, Argentina y Perú donde dejó su marca sacerdotal por décadas. Convienen saber por qué eligió su nombre, fue por León XIII, quien escribió la primera encíclica ligada a la cuestión social en la historia de la Iglesia, Rerum novarum, subtitulada La cuestión obrera. Una encíclica sobre la justicia social.

La encíclica Rerum novarum (cuya traducción es "De las cosas nuevas" o "De los cambios políticos") fue promulgada el 15 de mayo de 1891 por el Papa León XIII bajo el título oficial De Conditione Opificum (Sobre la situación de los obreros). Este documento histórico constituyó la primera encíclica social de la Iglesia católica y marcó el nacimiento de la Doctrina Social de la Iglesia, buscando dar una respuesta cristiana a la grave crisis humana y laboral generada por la Revolución Industrial, conocida entonces como "la cuestión obrera" o "cuestión social".

La encíclica constató el impacto del crecimiento industrial en las relaciones laborales. Acumulación de riqueza: El capital se concentró en manos de unos pocos industriales ricos. Pobreza generalizada: La gran mayoría de los trabajadores vivía en condiciones infrahumanas y de explotación. Desprotección legal: Tras la disolución de los antiguos gremios, los obreros quedaron aislados frente a la codicia patronal

El Papa ya tuvo un enfrentamiento con Trump y recuerda a este otro Papa. León XIII es el autor de esa encíclica, que habla de la relatividad de la propiedad privada y sostiene que el derecho de propiedad debe tener un límite en función de la solidaridad social, algo que puede irritar muchísimo a los que van por otro camino, por ejemplo el del capitalismo salvaje.

En noviembre, el sucesor de este hombre, León XIV, llegará a estas tierras sudamericanas. Es norteamericano por lo que, cuando piensa en política, piensa ante todo en Trump. Su familia vive en Estados Unidos a pesar de que él pasó buena parte de su vida en Perú. Ese agustino seguramente levantará banderas muy distintas de los ortodoxos, como ya anticipó Jorge García Cuerva, arzobispo de Buenos Aires, en su última homilía.

Por lo que el Uruguay estará ante un hombre que siendo norteamericano se identifica con Latinoamérica por su acentuado pasaje en tierras incaicas, se identifica con la cuestión social; que siendo norteamericano ha enfrentado el discurso de Donald Trump. Quizás no tenga la simpatía popular del polaco Juan Pablo II (que estuvo en Salto vale decirlo allá por mayo de 1988) pero es un sumo pontífice, el actual, cargado de ideología en su mirada que habría que tener en cuenta a la hora de recibir.

La visita de un Papa no es una cuestión ni de diez años, como decimos, íbamos para cuarenta años sin visita del titular del Vaticano, lo que se cortará antes de los 39, pero también operan estas cosas. Por eso la Iglesia Católica Uruguaya apunta a mostrar su obra social en barrios carenciados de Montevideo, hay de fondo, en el cardenal Daniel Sturla, un conocimiento profundo de quién está a la cabeza de la Casa de Pedro y por eso el accionar sobre la misión evangélica pero también de acompañamiento del pobre.

Es muy cierto la misión social de la Iglesia en el Uruguay, a veces tapada por el manto del no mirar; citemos por caso al Padre Mateo Méndez, un ícono de la inclusión social de adolescentes y jóvenes que vive como piensa y hace como dice siendo un ejemplo increíble de entrega por los demás.

La Iglesia Uruguaya tiene mucho por mostrar, debe aprovechar el momento pues todos los flashes siguen al Papa claro está por lo que tendrán ante sí una enorme vidriera para difundir y lograr más apoyos detrás de causas que ennoblecen al ser humano.

 

Ranking
Recibirás en tu correo electrónico las noticias más destacadas de cada día.

Podría Interesarte