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En los últimos tiempos hemos observado la necesidad de algunos de nuestros representantes de tratar de sobresalir con acciones que sorprenden y que son parte de un “circo” que solamente resta ver en algún momento alguna cara pintada, con una narizota para mostrar la verdadera cara, que en un ámbito donde los miembros deben debatir los asuntos de interés. Nuestros representantes son en definitiva la voz de los ciudadanos en los debates políticos, pero en algunos casos ya dejan de lado y muestran otros elementos que nada aportan a la discusión, simplemente lo podemos ver como una imagen que puede transformarse en un espejo en otras actividades.

Uno espera de las discusiones, lógicas por otra parte y con diferencias en el enfoque, pero con altura, no en un circo que simplemente se trata de quedar bien vaya a saber ante quien. O simplemente quienes esperamos otra cosa de nuestros parlamentarios, que en ese ámbito es para debatir ideas, con lo que es la palabra y no llevar esto a otras acciones que se parecen más a un circo, que un ámbito legislativo.

El presupuesto es algo que siempre tiene diferentes puntos de vista y que es algo que cada gobierno electo, trata de llevar adelante, con lo que son las negociaciones, no de ahora, sino de siempre, eso lo hemos visto aquellos que sumamos años, que siempre hasta último momento se dan negociaciones para que cada uno tenga la posibilidad de cambiar. En ese ámbitos cada representante representa a una parte de la población, que en el acto eleccionario apoyó a un Partido o sector político, que es lo que nos permite la democracia. En caso de que no nos represente de lo que pensamos al votar, en las próximas instancias electorales, vamos a tener la posibilidad de apoyar o buscar otro camino.

En este ámbito es importante hablar y tratar de convencer a quienes seguimos las discusiones en los ámbitos que nos representan, en lo cuales en lo personal puedo estar de acuerdo o no, pero que es el lugar donde el ciudadano con su voto llevó a las mayorías o no. Esto es lo que nos permite que la democracia funciones de la mejor manera, algo que viene de muchos años atrás cuando las discusiones no llegaban a un acuerdo, se decidió que los que tuvieran una visión se pararan a la derecha y los otros a la izquierda. Quizás desde ahí está aquello de lo que hoy se maneja en cuanto a la actividad política, más allá que hemos tenido alternancia en los distintos períodos de gobiernos y los problemas siguen siendo el mismo de siempre. La pobreza infantil, los sueldos que no alcanzan y hoy algo que preocupa mucho, que es la inseguridad.

En este último caso, es donde seguramente se debería poner el foco en el futuro y ver como el presupuesto permite mejoras en ese sentido, donde la realidad nos muestra que los gobiernos no tienen la varita mágica para conseguir los recursos. Pero no solamente es en la inseguridad, sino en otros temas y puntos de lo que es un gobierno. En general la discusión siempre puede aportar algo diferente, que se puede llegar a negociar, con lo que son los recursos siempre finitos y que para aumentar, se tienen que poner nuevos impuestos, que a esta altura la sociedad no los podrá afrontar.

Uno observa y espera un compromiso mayor en lo parlamentario, sin muchos “carteles” o “banderitas”, con discusiones que nos permitan ir por un camino serio, con la posibilidad de que nos seduzcan realmente. Que nuestros Representantes nos representen con ideas, con la palabra y no con un circo cuyo espejo no es el mejor.

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