"Por lo menos no gobierna la derecha"
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Por el Lic. Fabián Bochia
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fbochia@laprensa.com.uy
Hay una caricatura que circula en Internet que es todo un cuadro de situación que muestra a una familia en una situación muy compleja, de pobreza extrema, el hombre, flaco, sentado al lado de una señora que tiene un bebé en los brazos y revuelve un caldito humilde y que comenta, "no tenemos trabajo, nos cortaron la luz, pero por lo menos no gobierna la derecha", en clara alusión a lo que podrían sentir muchos frenteamplistas que en tiempos como los actuales, donde han cerrado o reducido personal tantas y tantas empresas (también han abierto otras, hay que decirlo en honor a la verdad) parece que desde la pobreza total muchos izquierdistas se regodearan de que el actual gobierno es de los que algunos llaman “las fuerzas progresistas”.
Es lo que algunos politólogos de la capital llaman "el Frente Amplio Sociológico", o sea una forma de sentir la vida que va más allá de los rendimientos, del precio de los combustible, de la realidad de cada día, sino de festejar la victoria en las urnas como de la camiseta, "ganó Peñarol nomás,", "ganó Nacional nomás", y con eso se arregla todo. Cabría decir que acá no hay vuelta olímpica del tricolor o del aurinegro sino a partir de la victoria una larga lista de problemas a solucionar o al menos enfrentarlo.
Pero la caricatura que circula en Internet justamente hace carne del "Frente Amplio Sociológico" que supera realidades, que supera índices y tasas y afinca todo en la camiseta. Esa forma de sentir ha atrapado a cientos de miles de uruguayos que festejan el resultado "y que no gane Lacalle", que son capaces de dar la vida por los colores, pero que no analizan nada. Seguramente muchos frenteamplistas se pueden sentir ofendidos por esto pero también deberían mirar para adentro y ver lo que hacen, ni hablar lo que ha saltado de la persona trans Collete Spinelli y dichos que llaman la atención por el nivel de la jerarca. Si los Derechos Humanos de la nación descansan en los hombros de quien se expresa así indudablemente vamos por un camino que no es el mejor. Pero el frentista a ultranza es como el dibujito, lo importante "es que no gane la derecha".
Ese grupo de personas ya sabe a quién va a votar, no sabe la persona pero le da lo mismo, va a votar al que pongan porque no concibe que haya en el mundo alguien capaz de representarlo mejor que el Frente Amplio y lo que este haga como fuerza política lo que no deja de ser peligroso para la democracia pues termina generando entes que votan y aplauden cualquier cosa. Cuando hubo miles de uruguayos que dieron la vida para que hoy votemos, de todos los partidos políticos, no presuponían niveles tan grandes de fanatismo.
También es tiempo de analizar en perspectiva para todos los actores políticos, además de los que miramos esta realidad, que el fenómeno llegó para quedarse y tiene muchos espacios de acción. Uno es el de la Universidad de la República donde por ejemplo ya le tiraron munición gruesa a Rodrigo Arim, ex decano de la Faculta de Ciencias Económicas y actual titular de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto de la Presidencia de la República. El economista Arim, todos lo dicen, es un caballero, un hombre de respeto y diálogo pero en el presupuesto nacional no puso lo que querían sus ex compañeros y le dieron con un caño. Pasó a ser "facho" y todas essas minucias que la izqueirda acostumbra tratar a los enfermos mentales que no piensan como ellos.
El fenómeno está, llegó para quedarse y en la cultura será la batalla decisiva, hoy ganada ampliamente por la izquierda.