Sin terremotos ni fantasías
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Por Ramón Fonticiella - Ex Intendente de Salto
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rfonti08@gmail.com
Por momentos temo parecer parte de quienes escriben o disertan, con el convencimiento de que su palabra es esperada. En mi caso sería demencial. Lo hago para cumplir, entre otras cosas con el mandato del mejor presidente uruguayo del siglo: “No te rindas”, nos dijo Tabaré. Alejado de las trincheras del debate político, decidí ser modesto labrador intelectual y tratar de sembrar ideas; la mayoría de las veces no son mías, sino de intelectos mejor preparados, de formación comprobada, que merecen ser divulgadas entre la población.
Aunque parezca antagónico, en la época de la comunicación inmediata, muchas veces las informaciones y contenidos llegan a poca gente. Se trata de que cada vez se lee menos y se soporta menos minutos de audición. Entonces, la destratada técnica docente de “el machaque”, se vuelve útil. Repetir con la mayor simplicidad los conceptos de los que saben, ayuda a pensar a quienes estamos en niveles más discretos. Es mi humilde forma de no rendirse.
El gobierno nacional sigue una ruta que nunca la abandonó. Va haciendo cosas positivas, sin poder realizar una revolución ni una torre de Babel; va acumulando escalones para que el Pueblo pueda ascender con solidez.
Eso es el sereno y seguro paso dado por Orsi y su equipo en pos de la inversión en un Centro de Datos (seguramente como los que están en muchos países), que brindará y cobrará servicios a naciones y empresas que los necesiten. Casi seis mil millones de dólares; la capacidad de generar empleos, tres mil en la construcción y mil quinientos en la actividad, valen la pena. No es del caso explicar técnicamente de qué se trata; mi objetivo es procurar entender y difundir cómo nos puede mejorar la vida. Es un paso más en una senda por el bienestar de la mayoría de los habitantes. Es cierto que se ha argumentado que esos mil quinientos operadores serán de alto nivel, y que no todos los uruguayos podremos acceder; pero habrá un efecto multiplicador como toda generación de actividad genuina.
Cito esta propuesta como un ejemplo de lo que se ha venido haciendo, que ya muestra resultados. El presidente ha anunciado que descendió la pobreza: hay casi cien mil pobres e indigentes menos. Matías Brum, economista egresado de la Universidad de Londres y Diego Aboal, doctorado en Essex, han dado en La Diaria, su opinión sobre las razones de esa mejoría de calidad de vida. La síntesis de sus pensamientos la fundamentan en la expansión del empleo y la consolidación del sueldo en los Consejos de Salarios. Reconocen la importancia de las transferencias (subsidios) del Estado a las familias más vulnerables, pero lo consideran una razón más, no la única y principal.
Entiendo que quien mira la realidad objetiva y sanamente, coincidirá con los economistas. Me congratula saber que este es el camino de cumplir con la población, de calmar ansiedades muchas veces desmedidas o juicios lapidarios. Ni Orsi, ni quienes lo votamos con convicción y raciocinio, aguardábamos un terremoto de cambios. Esta construcción segura es el camino. No lo ignoremos ni escondamos.