90 años de Alfredo Zitarrosa /
Una voz imprescindible de la cultura uruguaya
Hoy, 10 de enero, se recuerda un nuevo aniversario del nacimiento de Alfredo Zitarrosa, una de las figuras más profundas y representativas de la música popular del Uruguay. Su obra, marcada por la poesía, la sensibilidad social y una inconfundible voz grave, sigue siendo un punto de referencia fundamental en la identidad cultural del país. Nacido el 10 de enero de 1936 en Montevideo, Zitarrosa tuvo una infancia atravesada por dificultades económicas y cambios familiares que marcaron su mirada sobre el mundo. Antes de dedicarse plenamente a la música trabajó como periodista, locutor y escritor, experiencias que influyeron en su manera de narrar historias y retratar la vida cotidiana del pueblo.
Su carrera musical comenzó a consolidarse en la década de 1960, cuando su interpretación de milongas, zambas y canciones criollas empezó a destacarse por su profundidad interpretativa y por letras cargadas de contenido social. Temas como “Doña Soledad”, “Adagio en mi país” y “El violín de Becho” se transformaron con el tiempo en verdaderos clásicos de la canción latinoamericana.
Durante la dictadura uruguaya debió exiliarse, viviendo en distintos países de América Latina. Sin embargo, su regreso al país en 1984 fue uno de los momentos más emocionantes de la recuperación democrática, cuando miles de personas lo recibieron en conciertos multitudinarios.
Más de tres décadas después de su fallecimiento en 1989, la figura de Alfredo Zitarrosa sigue vigente. Su legado artístico continúa inspirando a nuevas generaciones y recordando que la música puede ser, al mismo tiempo, belleza, memoria y compromiso con la realidad social.