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La Sociedad Italiana de Salto atraviesa una etapa de revitalización bajo la presidencia de Eduardo Supparo, quien ha impulsado una agenda activa de eventos culturales, sociales y conmemorativos. En el marco de la celebración del Día de la República Italiana, que se conmemora cada 2 de junio, el dirigente destacó la importancia de mantener vivas las raíces y proyectar el legado hacia el futuro.

“Cuando uno se compromete, lo hace con intensidad o no lo hace”, expresó Supparo en una entrevista en el Streaming de Diario La Prensa. Esa filosofía parece reflejarse en la dinámica que ha adquirido la institución, que en los últimos años incrementó notablemente su actividad.

Una celebración especial por los 80 años de la República Italiana

Este año, la conmemoración de hoy 2 de junio tendrá un carácter especial, ya que se cumplen 80 años de la proclamación de la República Italiana. Según explicó Supparo, la jornada contará con una programación variada que busca convocar tanto a descendientes de italianos como al público en general.

El acto se realizó a las 11 de la mañana de hoy en Plaza Italia, e incluyó la participación de una banda militar, ofrendas florales, la entonación de los himnos de Uruguay e Italia a cargo del cantante Luciano Campos y un cierre artístico con música y danza.

“Es un momento para recordar a nuestros abuelos, bisabuelos y a todos los que ayudaron a construir esta sociedad”. En ese sentido, subrayó el papel clave de las colectividades inmigrantes, especialmente la italiana y la española, en el desarrollo histórico de la región.

La preocupación por el estado de Plaza Italia

Más allá de la celebración, uno de los temas planteados por Supparo es la necesidad de recuperar y jerarquizar Plaza Italia, un espacio emblemático que hoy no recibe el cuidado adecuado.

“El lugar tiene un valor simbólico enorme, pero está prácticamente abandonado”, advirtió. El dirigente señaló que actualmente la plaza es utilizada de forma inadecuada, con ingreso de vehículos y actividades que no corresponden a un espacio público de estas características.

En ese marco, recordó que en 2022 se presentó un proyecto de remodelación elaborado por el fallecido arquitecto Grilli, que propone una intervención sencilla pero significativa: delimitación del área, instalación de bancos, mejoras en la iluminación y elementos como un reloj solar.

“No estamos hablando de grandes inversiones, sino de ordenar y dignificar un espacio que representa mucho para la comunidad”. Además, destacó la importancia de coordinar acciones entre organismos públicos y privados para concretar estas mejoras.

Una institución activa pese a las dificultades

La Sociedad Italiana no solo se enfoca en la preservación patrimonial, sino que también desarrolla una intensa agenda de actividades. Entre ellas se incluyen cursos de idioma italiano, eventos culturales, espectáculos musicales, bingos y encuentros sociales.

Próximamente se realizarán iniciativas como la elección de la ragazza italiana, el Día del Inmigrante Italiano establecido por ley para el 23 de noviembre y diversas propuestas recreativas abiertas a la comunidad.

Supparo reconoció que la institución enfrenta desafíos económicos. Con una base de socios reducida —alrededor de 400— y una estructura edilicia antigua que requiere mantenimiento constante, la generación de ingresos depende en gran medida de estas actividades y del alquiler de espacios.

“Todo cuesta y nada es barato. Mantener un edificio histórico implica un esfuerzo permanente”.

El valor del patrimonio y la identidad

La sede de la Sociedad Italiana es considerada monumento histórico nacional, lo que refuerza el compromiso de sus autoridades con la conservación del edificio. Para Supparo, cerrar sus puertas no es una opción.

“Sería una vergüenza tener que poner una cadena y dejarlo deteriorar. Nuestro objetivo es custodiar el patrimonio de nuestros ancestros y mantener vivas las raíces italianas”.

En esa línea, también destacó el creciente interés por el llamado “turismo de raíces”, una tendencia que impulsa a muchas personas a reconectar con sus orígenes familiares. El propio Supparo relató su experiencia en Italia, donde pudo visitar el pueblo de sus antepasados y conocer de cerca la historia de su familia.

“Es algo que te moviliza profundamente. No es lo mismo un viaje rápido que quedarse y entender cómo vive la gente”.

Mirar al futuro sin perder los cimientos

“La evolución es importante, pero no hay que perder los cimientos. Si los cimientos desaparecen, todo lo demás se derrumba”.

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