Arroyo Sauzal /
Entre avances necesarios y deudas pendientes
En el marco de la media hora previa en la Junta Departamental, el pasado jueves la edil de la CORE, Celia Bottaro, puso nuevamente sobre la mesa una problemática ambiental histórica, el estado del Arroyo Sauzal. Se trata de un curso de agua que atraviesa buena parte de la planta urbana y que, lejos de ser únicamente un componente paisajístico, representa un elemento clave del patrimonio ambiental de la ciudad.
Durante su exposición, Bottaro recordó que el arroyo ha sido, durante décadas, receptor de residuos, sedimentos y vegetación invasiva, lo que ha generado obstrucciones parciales en su cauce. Esta situación no solo deteriora la calidad del agua, sino que además incrementa el riesgo para las familias que residen en sus márgenes, especialmente ante eventos climáticos adversos.
Una intervención esperada por la comunidad
La edil valoró como “largamente esperada” la decisión del gobierno departamental de impulsar una limpieza profunda del arroyo mediante licitación, intervención que comenzó a concretarse en la jornada de hoy. Según señaló, estas acciones tienen un carácter preventivo fundamental, sobre todo ante los pronósticos que anuncian precipitaciones superiores a lo normal en los próximos meses. En ese sentido, hizo referencia a informes meteorológicos que advierten sobre un fenómeno climático conocido como “Niño Godzilla”, el cual podría intensificar lluvias en agosto y setiembre. Frente a este escenario, la limpieza del cauce aparece como una medida urgente para mitigar posibles inundaciones.
Problemas estructurales que persisten
Celia advirtió que la limpieza por sí sola no será suficiente si no se abordan las causas de la contaminación. En particular, señaló dos situaciones vinculadas a infraestructura de OSE que estarían afectando directamente la calidad del agua. Por un lado, mencionó el deterioro de una cámara de desagüe ubicada en las inmediaciones de la planta de jugos Nolir, perteneciente a la empresa Frutura. Si bien los efluentes industriales cuentan con autorización, la rotura de esta infraestructura provocaría filtraciones hacia el arroyo. Por otro lado, hizo referencia a la rotura de un conducto de saneamiento ubicado bajo la Avenida Enrique Amorín, cerca de Blandengues, lo que permitiría el vertido de aguas servidas al curso de agua. Ambas situaciones generan malos olores y afectan la calidad de vida de los vecinos.
Salud pública y ambiente, una relación directa
La edil también subrayó la relación entre el estado ambiental y la salud pública. Recordó que en los últimos años las autoridades han intensificado la prevención de enfermedades como el dengue y la leishmaniasis, vinculadas a la proliferación de vectores en ambientes contaminados. En este contexto, la acumulación de residuos y la presencia de aguas estancadas en el arroyo constituyen un factor de riesgo que no puede ser ignorado. Por ello, las tareas de limpieza y saneamiento adquieren una dimensión que trasciende lo ambiental y se instala en el terreno de la prevención sanitaria.
Un llamado a soluciones definitivas
En la oportunidad insistió en la necesidad de que OSE intervenga con urgencia para reparar las infraestructuras dañadas. “De poco servirá una inversión en limpieza si continúan ingresando efluentes contaminantes”. El objetivo, debe ser la recuperación progresiva del Arroyo Sauzal, mejorando la calidad del agua, reduciendo los olores y devolviendo a la comunidad un espacio natural en condiciones adecuadas.