La Prensa Hacemos periodismo desde 1888

El 31 de marzo de 1933 quedó marcado en la historia de Uruguay. Ese día, Baltasar Brum, expresidente y figura central del batllismo, tomó una decisión que lo convirtió en símbolo de resistencia democrática: se quitó la vida frente a su casa en Montevideo, en protesta contra el golpe de Estado de Gabriel Terra.

Brum había nacido en 1883 y desde joven se destacó por su oratoria y su compromiso con las ideas de progreso. Fue presidente entre 1919 y 1923, impulsando reformas sociales y educativas que buscaban modernizar el país. Su estilo directo y apasionado lo convirtió en un referente de la política uruguaya de comienzos del siglo XX.

Cuando Terra disolvió el Parlamento y rompió el orden constitucional, Brum no aceptó el silencio ni la resignación. Armado con su palabra y con la convicción de que la democracia debía defenderse hasta el final, salió a la calle. Su gesto extremo no fue un acto de derrota, sino de fidelidad a los principios que había defendido toda su vida.

Hoy, cada 31 de marzo, Uruguay recuerda a Baltasar Brum no solo como un expresidente, sino como un hombre que eligió la dignidad antes que la claudicación. Su legado sigue siendo una advertencia y una inspiración: la democracia se sostiene con valentía, incluso en los momentos más oscuros.

Ranking
Recibirás en tu correo electrónico las noticias más destacadas de cada día.

Podría Interesarte