Consumos problemáticos /
Impulsan taller abierto para brindar herramientas de prevención, acompañamiento y orientación
Con el objetivo de generar conciencia, derribar mitos y ofrecer herramientas para abordar una problemática que atraviesa a toda la sociedad, el próximo sábado 11 de julio se realizará el taller "Hablemos de consumos problemáticos" en el Mercado 18 de Julio,a las 18:00 horas. La actividad, de acceso libre y abierta al público, contará con la participación de la licenciada en Psicología Romina Espinosa y fue organizada por un grupo de jóvenes comprometidos con la promoción de la salud mental y la prevención.
En una entrevista en el Streaming de Diario La Prensa los organizadores explicaron que la iniciativa surge de la necesidad de acercar información clara y accesible a la población sobre una temática que muchas veces sigue rodeada de prejuicios.
"Tratamos de aportar nuestro granito de arena en aquellos temas donde sentimos que hace falta más información y más espacios de diálogo", expresó Romina Espinosa al referirse al origen del proyecto.
Más allá de las drogas, ¿qué son los consumos problemáticos?
Uno de los principales conceptos que se abordarán durante el taller es el de consumos problemáticos, una expresión que, según explicó Brahian Olivera, permite ampliar la mirada más allá del término "adicción".
La Psicóloga señaló que un consumo se vuelve problemático cuando comienza a interferir en distintos aspectos de la vida cotidiana, como el trabajo, los vínculos familiares, el estado de ánimo o las relaciones sociales. Además, remarcó que no todas las personas responden de la misma manera frente a una sustancia o comportamiento.
"No todas las personas que consumen desarrollan un trastorno. Hay factores biológicos, psicológicos y sociales que influyen en cómo cada individuo se relaciona con el consumo".
Espinosa destacó también la importancia de utilizar un lenguaje respetuoso que no reduzca a las personas a su problemática. Por ese motivo, prefieren hablar de personas con un trastorno por uso de sustancias o con un consumo problemático, evitando etiquetas como "alcohólico" o "drogadicto".
Comprender antes que juzgar
Otro de los ejes centrales del encuentro será cómo acompañar a quienes atraviesan esta situación. Sostuvo que muchas veces la reacción inmediata del entorno consiste en reproches, sermones o intentos de control que, lejos de ayudar, pueden aumentar el sentimiento de culpa y profundizar el problema.
Según explicó, el enfoque que se propondrá durante el taller estará basado en la escucha, el acompañamiento y la entrevista motivacional, una estrategia que busca ayudar a la persona a reflexionar sobre las consecuencias de su consumo sin recurrir a la confrontación.
"La persona muchas veces ya carga con un profundo sentimiento de culpa. Lo que necesita no es más reproches, sino alguien que la escuche y la acompañe para encontrar motivos para cambiar".
Recordó que no siempre quien presenta un consumo problemático reconoce que existe un inconveniente. En numerosas ocasiones es el entorno familiar o de amistades quien detecta primero las señales de alarma.
El alcohol, una problemática naturalizada
También se puso el foco en una realidad que suele pasar desapercibida: el elevado consumo de alcohol en Uruguay.
En la oportunidad señaló que cuando se habla de consumos problemáticos, generalmente la atención se dirige hacia sustancias ilegales como la cocaína o la pasta base, mientras que el alcohol, pese a su alta incidencia, suele quedar fuera del debate debido a su aceptación cultural. "El alcohol está presente en casi todas las celebraciones, reuniones o momentos de la vida cotidiana. Muchas veces ni siquiera cuestionamos ese consumo porque está completamente naturalizado".
Manifestó además su preocupación por el inicio cada vez más temprano del consumo entre adolescentes y por la combinación de bebidas alcohólicas con energizantes, una práctica que, según investigaciones recientes presentadas en el ámbito universitario, viene en aumento.
En este sentido recordó que el cerebro continúa su desarrollo hasta aproximadamente los 21 años, por lo que el consumo de alcohol durante la adolescencia puede generar consecuencias importantes. Por ello consideró fundamental el rol de los adultos como referentes en la prevención.
Un espacio para aprender y saber dónde pedir ayuda
Además de explicar cómo funcionan los consumos problemáticos desde una perspectiva biopsicosocial, el taller brindará información sobre factores de riesgo, factores protectores y recursos disponibles para quienes necesiten orientación o tratamiento.
Los asistentes recibirán información sobre dispositivos especializados como Puerta de Entrada, los Dispositivos Ciudadela, la Línea Vida y otros servicios destinados a la atención de personas con trastornos por uso de sustancias y otras conductas adictivas.
Espinosa recordó que la problemática no se limita al consumo de drogas o alcohol, sino que también incluye comportamientos como la ludopatía, el uso excesivo de pantallas, las compras compulsivas y otras conductas que pueden convertirse en dependencias.
Convocatoria abierta
Luisana Albarenque destacó que el propósito del taller es acercar información confiable tanto a jóvenes como a adultos, promoviendo la participación de familias, amigos y toda persona interesada en comprender mejor esta realidad. "La idea es que quienes participen puedan llevarse herramientas útiles para aplicar en el día a día y ayudar a alguien de su entorno si fuera necesario", expresó.
Romina Espinosa subrayó que muchas veces acceder a este tipo de conocimientos resulta difícil debido a limitaciones económicas o a la saturación de algunos servicios públicos, por lo que consideró fundamental generar espacios gratuitos de formación y prevención.