El combate del Potrero del Yarao (I)
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Por Leonardo Vinci
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El 15 de mayo de 1834 se produjo en el norte del Uruguay el Combate de Potrero del Yarao, un episodio importante de las primeras guerras civiles orientales. El enfrentamiento ocurrió en las cercanías del río Cuareim, en el actual departamento de Artigas, y enfrentó a las fuerzas del gobierno constitucional de Fructuoso Rivera contra los revolucionarios dirigidos por Juan Antonio Lavalleja. Luego de consolidada la independencia uruguaya en 1828, las rivalidades entre antiguos compañeros de armas comenzaron a dividir al joven Estado. Rivera y Lavalleja, que habían luchado juntos contra el Imperio del Brasil, terminaron enfrentados por diferencias políticas y personales. En 1834, Lavalleja encabezó un levantamiento armado contra el gobierno legítimo, intentando reunir apoyos en la campaña oriental.
Durante esa campaña revolucionaria, Lavalleja avanzó hacia el norte perseguido por tropas gubernamentales. Finalmente instaló su campamento en el Potrero del Yarao, donde fue sorprendido y derrotado por las fuerzas leales a Rivera. La derrota obligó al caudillo a huir hacia territorio brasileño junto a parte de sus seguidores.
Uno de los aspectos más significativos del combate fue la incorporación de numerosos indígenas charrúas en las filas de Lavalleja. La presencia indígena en el levantamiento resulta especialmente llamativa debido a las decisiones previas del propio Lavalleja respecto a los charrúas. En efecto, años antes del combate, Lavalleja había enviado instrucciones al general Rivera reclamando medidas severas contra los indígenas. En una carta fechada el 24 de febrero de 1830, escrita desde el Ministerio de Guerra, Lavalleja expresaba: “Para contenerlos en adelante y reducirlos a un estado de orden y al mismo tiempo escarmentarlos, se hace necesario que el Señor General tome las providencias más activas y eficaces.”
Más adelante agregaba: “Dejados estos malvados a sus inclinaciones naturales y no conociendo freno alguno que los contenga, se librarán sin recelo a la repetición de actos semejantes.” El documento demuestra que Lavalleja reclamaba acciones duras contra los charrúas en nombre de “la seguridad del vecindario” y “el bien general de los habitantes de la campaña”. Sin embargo, pocos años después, durante su levantamiento contra Rivera, buscó el apoyo de numerosos indígenas charrúas en sus propias filas revolucionarias.
El Combate de Potrero del Yarao tuvo consecuencias políticas importantes. Consolidó momentáneamente el poder de Rivera y debilitó la insurrección lavallejista. Además de su importancia militar y política, el episodio posee valor histórico por reflejar la compleja relación entre los dirigentes orientales y los pueblos indígenas. En ese tiempo, muchos charrúas, quedaron marginados, y terminaron integrándose a este bando armado que se alzó contra el gobierno constitucional.
Aunque hoy el Combate de Potrero del Yarao es poco recordado fuera de los estudios especializados, constituye un episodio relevante para comprender los primeros años del Uruguay independiente, las rivalidades entre Rivera y Lavalleja y la participación indígena en las guerras civiles orientales.
Pero cabe preguntarnos ¿No habían sido exterminados los charrúas en Salsipuedes?