Ante la proximidad del invierno /
En Salto crece la preocupación por la demanda alimentaria
En la sede del plenario departamental del PIT-CNT en Salto, representantes del movimiento sindical y del colectivo de ollas y merenderos locales ofrecieron una conferencia de prensa para visibilizar la creciente preocupación por la situación alimentaria de numerosas familias del departamento, a pocas semanas del inicio del invierno.
Desde el movimiento sindical, Marcela Da Col expresó la inquietud existente ante un escenario que, año tras año, se agrava con la llegada del frío. “Nada de lo humano nos es ajeno”, afirmó, subrayando el compromiso histórico del PIT-CNT con las ollas populares, que comenzó durante la pandemia y se ha sostenido hasta el presente. En ese sentido, recordó que muchas de estas iniciativas surgieron de forma espontánea en el contexto de emergencia sanitaria, pero luego se consolidaron como respuesta a una problemática estructural.
Una realidad que persiste más allá de la pandemia
Por su parte, María José Semino, presidenta del colectivo de ollas y merenderos de Salto, destacó que llevan seis años trabajando de forma ininterrumpida, especialmente durante los inviernos, cuando la demanda crece significativamente. Según explicó, actualmente son 11 ollas activas, además de varios merenderos, que brindan asistencia semanal a familias en situación de vulnerabilidad.
Semino remarcó que la mayoría de quienes acuden a estos espacios son trabajadores zafrales, jornaleros y destajistas que no logran cubrir sus necesidades básicas de alimentación. “No le solucionamos la vida a nadie, pero aseguramos al menos un plato de comida”, señaló.
Además de la asistencia alimentaria, el colectivo ha logrado articular con equipos técnicos para brindar apoyo integral a las familias, abordando problemáticas que van más allá de la alimentación. Sin embargo, advierten que la falta de recursos continúa siendo un obstáculo central.
Faltan alimentos frescos y los tiempos apremian
Actualmente, las ollas enfrentan una carencia crítica de alimentos frescos, especialmente carnes y verduras. Si bien reciben insumos secos a través del Instituto Nacional de Alimentación (INDA) y mantienen diálogo con la Intendencia de Salto, desde el colectivo señalan que los tiempos institucionales no logran dar respuesta a la urgencia cotidiana.
“Los tiempos de la gente no son los tiempos institucionales”, sostuvo Semino, quien alertó sobre la necesidad de actuar con rapidez ante la inminente llegada del invierno, que además se prevé particularmente lluvioso. Esta situación impacta directamente en los trabajadores zafrales, que ven reducidas sus posibilidades de empleo, agravando aún más su situación económica.
Un llamado a la solidaridad del pueblo salteño
Frente a este panorama, el colectivo apeló nuevamente a la solidaridad de la comunidad, destacando el apoyo recibido en años anteriores por parte de vecinos, vecinas y productores locales. “Todo suma”, al tiempo que recordó que muchos de los propios referentes de las ollas también atraviesan dificultades económicas, ya que su labor es totalmente honoraria.
El llamado busca reunir los insumos necesarios para garantizar el funcionamiento de las ollas durante los meses más críticos, en un contexto donde madres solteras, personas mayores y trabajadores informales se encuentran entre los más afectados.
La situación, coinciden los voceros, requiere no solo de respuestas solidarias inmediatas, sino también de políticas sostenidas que permitan abordar una problemática que, lejos de ser coyuntural, se ha instalado como una realidad persistente en el departamento.