Genaro Cabrera /
Continúa viajando por su recuperación a la capital
En enero de 2024, la vida de Genaro Cabrera dio un giro drástico. Con apenas siete años, viajaba junto a su familia cuando el vehículo en el que iban fue embestido por detrás por una camioneta. El impacto desencadenó un incendio que dejó a todos los ocupantes gravemente heridos, con quemaduras de tercer grado. Genaro fue el único sobreviviente.
Una recuperación larga y desafiante
Hoy, a sus nueve años, continúa su tratamiento en el Centro de Quemados del Hospital Pereira Rossell, donde lo entrevistó Telemundo, allí ha pasado gran parte de los últimos dos años. No solo enfrenta la recuperación física, tras haber sufrido quemaduras en el 70% de su cuerpo, sino también un proceso emocional profundo.
Lejos de rendirse, Genaro ha demostrado una fortaleza poco común. “Este lugar lo hago mi casa”, cuenta con naturalidad, reflejando el vínculo que ha construido con el equipo médico y el entorno que lo acompaña en su rehabilitación.
Un niño que inspira
Quienes lo rodean coinciden en algo, Genaro es un niño extraordinario. Aceptó lo ocurrido y decidió seguir adelante con una actitud positiva que sorprende incluso a los adultos. Participa activamente en todas sus terapias y actividades, siempre enfocado en mejorar.
Su rutina incluye escuela, gimnasio, natación y fútbol. Estudia en la Escuela Nº 9 de nuestro departamento, donde disfruta aprender, compartir con sus compañeros y cambiar figuritas, una de sus pasiones.
“El fútbol es lo que más me gusta”, dice, con la espontaneidad propia de su edad, sin perder la alegría a pesar de todo lo vivido.
El rol clave de la familia
En este camino, sus abuelos han sido fundamentales. Más que cuidarlo, lo acompañan y lo educan, marcando la diferencia entre consentir y enseñar. Ese entorno afectivo ha sido clave para su desarrollo y recuperación. Para su familia, Genaro es todo. Y para quienes conocen su historia, también se ha convertido en un símbolo de resiliencia.
Una historia de vida que sigue escribiéndose
A dos años del accidente, Genaro Cabrera no solo sigue en recuperación, sigue creciendo, soñando y construyendo su futuro. Su historia no es solo la de una tragedia, sino la de una decisión, la de volver a vivir.