Gestión urbana en Salto /
Plan de recuperación, nueva maquinaria y obras para transformar la ciudad
La Intendencia de Salto avanza en un proceso de reorganización y recuperación de la gestión urbana que busca mejorar la infraestructura de la ciudad y del interior del departamento. A ocho meses del inicio de la actual administración encabezada por el intendente Carlos Albisu, el coordinador general de Gestión Urbana, mayor Sergio Acuña, explicó en una entrevista en el Streaming de Diario La Prensa cuáles son las principales líneas de trabajo, los desafíos heredados y las inversiones proyectadas para los próximos años.
Según Acuña, el punto de partida fue complejo. La administración encontró una intendencia con dificultades estructurales tanto en lo financiero como en lo operativo, con carencias en maquinaria, infraestructura edilicia deteriorada y un sistema económico deficitario. Frente a ese escenario, el primer objetivo fue ordenar la gestión y optimizar los recursos disponibles. “Estamos en una etapa de recuperación. Encontramos una intendencia con serios problemas desde todo punto de vista, desde la infraestructura edilicia hasta el material rodante y el sistema financiero”.
La maquinaria como prioridad para mejorar los servicios
Uno de los déficits más importantes detectados fue la falta de maquinaria para ejecutar obras y mantener la red vial. Para enfrentar esta situación, la Intendencia comenzó a adquirir equipos mediante el Fondo de Desarrollo del Interior (FDI), un instrumento que permite financiar proyectos e inversiones en maquinaria.
En una primera etapa se adquirieron una motoniveladora, un cilindro compactador, una excavadora de oruga para la cantera y una retroexcavadora combinada. Posteriormente se repitió la licitación para completar un total de ocho máquinas, lo que permitirá conformar varios equipos de trabajo.
La estrategia apunta a organizar cuadrillas tanto en la ciudad como en el interior del departamento. La idea es contar con tres o cuatro equipos dedicados a la caminería rural, dos equipos viales en la capital departamental y otro grupo de reserva para atender emergencias o reclamos urgentes.
“Muchas veces teníamos que sacar un equipo de un lugar para atender otro problema. Con esta organización vamos a poder planificar mejor y responder más rápido a las necesidades”.
Un diagnóstico detallado del estado de las calles
Uno de los trabajos técnicos más importantes realizados por la administración fue el relevamiento completo de la red vial del departamento. A partir de ese estudio se determinó que aproximadamente el 55 % de las calles se encuentran en mal estado.
Para ordenar la intervención se desarrolló un sistema informático que clasifica las calles mediante un “semáforo”: rojo para las que requieren intervención urgente, amarillo para las que presentan deterioro moderado y otras categorías según el tipo de pavimento, ya sea bitumen, hormigón o ripio.
Con esta información se planificará el trabajo de los nuevos equipos viales. En algunos casos, en lugar de realizar bacheo superficial se aplicará un método más profundo que implica retirar completamente el material deteriorado y reconstruir la capa de pavimento.
“Vamos a levantar la calle y recomponer el pavimento. Es un trabajo más profundo que el bacheo tradicional”.
De todos modos, las cuadrillas de bacheo continuarán funcionando para el mantenimiento habitual, ya que el desgaste del pavimento es inevitable con el paso del tiempo.
Obras integrales y financiamiento para infraestructura
Paralelamente, la Intendencia trabaja en proyectos de infraestructura más amplios que serán financiados mediante distintas herramientas, entre ellas el FDI, el Programa de Desarrollo y Gestión Subnacional (PDGS) y un financiamiento a largo plazo aprobado por la Junta Departamental.
Uno de los proyectos más relevantes es la intervención integral en el barrio Saladero, que incluirá pavimentación, iluminación, drenajes y otras mejoras urbanas. La obra podría superar los 10 millones de dólares y se ejecutará combinando diferentes fuentes de financiamiento.
“Es una intervención que va a cambiar el estándar del barrio y mejorar la conexión con la costa”.
El jerarca también destacó la importancia de ejecutar correctamente los proyectos para acceder a los recursos nacionales. Los fondos del FDI, por ejemplo, no se entregan automáticamente: primero se deben presentar proyectos, realizar las obras y luego certificar su ejecución para recibir el dinero.
“Si no trabajamos y no presentamos proyectos, el dinero no viene y el departamento lo pierde”.
Nuevo plan de iluminación para 1.900 calles
Otro de los proyectos destacados es un ambicioso plan de iluminación pública que prevé la instalación de nuevas luminarias LED en 1.900 calles del departamento.
El sistema incluirá columnas más altas y luminarias con tecnología que permite regular la intensidad durante la madrugada para reducir el consumo energético.
Según Acuña, la diferencia con el sistema actual es significativa. En pruebas realizadas en algunos sectores de la ciudad se comprobó que la nueva tecnología mejora notablemente la iluminación y reduce zonas de sombra.
“Va a ser un antes y un después para la ciudad. Mejora la seguridad vial, la seguridad pública y también embellece la ciudad durante la noche”.
Las luminarias adquiridas en administraciones anteriores seguirán utilizándose para reforzar la iluminación en municipios y zonas específicas del interior.
Reorganización de servicios y centralización de talleres
Además de las obras, la Intendencia trabaja en una reorganización interna de los servicios municipales. El nuevo presupuesto prevé la creación de una Dirección General que integrará las áreas de Obras, Servicios Públicos, recolección y barrido.
El objetivo es centralizar la gestión y mejorar la eficiencia operativa. También se proyecta concentrar talleres, depósitos y servicios logísticos en un único predio, en lugar de mantenerlos dispersos en distintos puntos de la ciudad.
La recolección de residuos, por ejemplo, actualmente opera en zonas céntricas, lo que genera dificultades logísticas y problemas de convivencia urbana.
“Queremos un lugar específico con talleres adecuados y condiciones dignas para los trabajadores. Además, la centralización va a generar ahorro y mejorar la logística”.
Desafíos administrativos y recuperación edilicia
La administración también enfrenta problemas de mantenimiento en edificios históricos como el Palacio Córdoba, sede de la Intendencia. Algunos despachos presentan filtraciones y deterioro debido a años de falta de mantenimiento.
Para las autoridades, recuperar estos espacios es fundamental no solo por razones funcionales, sino también para mejorar la imagen institucional del gobierno departamental.
“Si queremos atraer inversiones o recibir a empresarios, tenemos que mostrar una intendencia en buenas condiciones”.
Expectativas y planificación a largo plazo
Acuña reconoció que el presupuesto y la planificación son herramientas orientativas y que siempre pueden surgir imprevistos que modifiquen algunos proyectos. Sin embargo, aseguró que la administración está comprometida con cumplir la mayor parte de los objetivos planteados.
“Lo que está en el presupuesto es lo que queremos hacer y vamos a trabajar para lograrlo”.