Mantiene abiertas las puertas /
El jefe de Policía Ernesto Cossio destacó la disposición a recibir a vecinos y comerciantes
El jefe de Policía de Salto, Ernesto Cossio, señaló que la institución mantiene una actitud abierta frente a los reclamos de vecinos, comerciantes y organizaciones sociales, al ser entrevistado por Canal 4 Salto sobre una convocatoria ciudadana vinculada a la seguridad.
Cossio sostuvo que cualquier habitante tiene el derecho de reclamar y presentar sus inquietudes. Afirmó que desde la Jefatura existe disposición para recibir a los vecinos, tanto en encuentros organizados como en convocatorias espontáneas.
El jerarca recordó que él mismo y el comando policial han participado de reuniones con diferentes grupos, tanto en el Centro Comercial como en distintos barrios de Salto.
“Estamos abiertos siempre”
El jefe de Policía manifestó que, ante un planteo concreto, procurará analizar la situación y brindar respuestas dentro de las posibilidades de la institución.
“Estamos abiertos siempre a autoconvocarnos, convocarnos”, expresó Cossio, quien agregó que, si los vecinos consideran necesaria la presencia del jefe de Policía en determinado ámbito del territorio, concurrirá para escuchar directamente sus planteos.
Señaló que la institución toma en cuenta tanto la percepción de inseguridad como la percepción de seguridad expresada por la población.
La percepción de inseguridad y las armas
Cossio explicó que las opiniones de vecinos y comerciantes forman parte del análisis que realiza la Policía, junto con el mapa de problemas construido a partir de las denuncias y de la actividad criminal registrada.
Consultado sobre la problemática de las armas, reconoció la gravedad que podría representar su circulación cuando las líneas de acción policial no logran concretar todas las incautaciones.
Destacó que, a partir de denuncias, noticias criminales y procedimientos derivados del patrullaje, la Policía ha logrado incautar un número importante de armas.
El jerarca consideró que los resultados obtenidos pueden calificarse como “aceptables” al compararlos con datos de otros períodos y con situaciones similares, particularmente frente a delitos como rapiñas o amenazas de muerte.