Nueva encuesta nacional /
Busca visibilizar la violencia obstétrica en Uruguay
La violencia obstétrica continúa siendo una problemática vigente en Uruguay, aunque aún permanece invisibilizada en gran medida debido a la falta de datos oficiales que permitan dimensionar su alcance real. En este contexto, LA PRENSA se comunicó con el colectivo Gestar Derechos, integrado por mujeres profesionales que trabajan en temas vinculados al parto respetado, la lactancia y la violencia obstétrica con perspectiva de género, lanzó la Segunda Encuesta Nacional de Nacimientos, esta vez centrada específicamente en el período del posparto.
La iniciativa forma parte del trabajo del Observatorio de Gestar Derechos y tiene como objetivo principal comprender qué ocurre en las primeras horas después del nacimiento, un momento clave tanto para la salud física como emocional de las mujeres y sus hijos e hijas. A través de este relevamiento, se busca generar información sistematizada que contribuya a mejorar la calidad de la atención en los servicios de salud.
A quién está dirigida y cómo participar
La encuesta está dirigida a mujeres que hayan tenido partos en instituciones de salud en Uruguay entre los años 2023 y 2025. La misma comenzó a estar disponible desde el 10 de marzo y lo estará hasta el 31 de julio de 2026; podrá completarse de forma online. Además, el colectivo prevé alternativas en formato impreso para facilitar la participación de quienes no cuentan con acceso a internet, con el objetivo de lograr una cobertura lo más amplia y representativa posible en todo el territorio nacional. Desde Gestar Derechos subrayan que no se trata únicamente de relevar experiencias negativas, sino de recoger una diversidad de vivencias que permitan evaluar integralmente la atención en el posparto.
Falta de datos y debilidad en la implementación de políticas
Uno de los principales problemas que enfrenta esta temática en Uruguay es la ausencia de información oficial. Aunque la violencia obstétrica está reconocida dentro de la Ley 19.580 sobre violencia basada en género, y existen lineamientos específicos para su abordaje en instituciones de salud desde 2019, el colectivo señala que su implementación ha sido insuficiente. La falta de controles y mecanismos de fiscalización efectivos contribuye a que muchas de estas situaciones continúen ocurriendo sin sanción ni visibilidad, lo que refuerza la necesidad de generar evidencia desde la sociedad civil.
Prácticas cuestionadas y experiencias reportadas
Los resultados de la primera Encuesta Nacional de Nacimientos, realizada en 2022, ya habían encendido señales de alerta. Entre las prácticas más reportadas por las mujeres se encontraban la restricción de movimiento durante el trabajo de parto, la separación innecesaria del recién nacido, dificultades para iniciar la lactancia y episodios de maltrato verbal. Asimismo, se detectaron intervenciones médicas realizadas sin el debido consentimiento informado, como episiotomías injustificadas o procedimientos no explicados previamente a las pacientes. Estas prácticas vulneran derechos fundamentales y se alejan de las recomendaciones internacionales en materia de parto respetado.
El aumento de las cesáreas bajo la lupa
Otro aspecto preocupante es el elevado número de cesáreas en el país. Mientras que organismos internacionales recomiendan que estas intervenciones no superen entre el 10% y el 15% de los nacimientos, en Uruguay la cifra supera el 50%. Este dato abre interrogantes sobre la medicalización del parto y la necesidad de revisar los criterios clínicos utilizados, así como las condiciones institucionales en las que se desarrollan los nacimientos.
Desigualdades en el interior del país
La situación se vuelve aún más compleja en el interior del país, donde la oferta de prestadores de salud es más limitada. En muchos casos, las mujeres no tienen la posibilidad de elegir otro centro o profesional, lo que restringe su capacidad de evitar situaciones de violencia o de realizar denuncias. Esta falta de alternativas también implica que muchas deban continuar atendiéndose con los mismos equipos que protagonizaron experiencias negativas, lo que profundiza la sensación de vulnerabilidad.
Un llamado a la participación colectiva
Desde el colectivo enfatizan que la participación en la encuesta es fundamental para visibilizar esta problemática y avanzar hacia transformaciones concretas. Al tratarse de una iniciativa autogestionada y de carácter voluntario, solicitan el apoyo de la población y de los medios de comunicación para difundirla ampliamente. Los datos recolectados serán anónimos y formarán parte de un informe público que buscará incidir en la mejora de las políticas de salud, promoviendo prácticas más respetuosas, informadas y centradas en los derechos de las mujeres y sus familias.
Hacia un sistema de salud más respetuoso
La Segunda Encuesta Nacional de Nacimientos se presenta como una herramienta clave para construir evidencia sobre una problemática históricamente silenciada. Visibilizar las experiencias del posparto inmediato no solo permite identificar vulneraciones, sino también avanzar hacia un sistema de salud más justo, humano y respetuoso.