La Prensa Hacemos periodismo desde 1888

La próxima visita del papa León XIV a Uruguay genera una expectativa que trasciende los límites de la comunidad católica. Así lo entiende el sacerdote Daniel Silva, vinculado a la Iglesia del Carmen, quien observa en la llegada del Pontífice una oportunidad para renovar la esperanza, fortalecer la fe y promover un mensaje de paz y unidad en una sociedad que atraviesa importantes dificultades.

En una entrevista en el Streaming de Diario LA PRENSA, Silva señaló que el entusiasmo ya se percibe en las conversaciones cotidianas, en las comunidades religiosas y en la movilización de personas que se preparan para viajar a Paysandú y participar de las distintas actividades previstas durante la presencia del Papa en el país.

“Esta expectativa se siente, se percibe, y ya se ven ciertos frutos antes de la llegada, porque está generando vida y esperanza en nuestro pueblo”, expresó.

El sacerdote relató que incluso personas alejadas de los ámbitos religiosos le han manifestado su interés por el acontecimiento. Recordó el encuentro casual con un trabajador que le preguntó si viajaría el sábado a Paysandú y el testimonio de una mujer residente en un hogar, quien recibió la noticia con enorme alegría. “Me dijo: padre, es una esperanza para nosotros y para Uruguay, que venga el Papa León”, contó.

Una movilización que alcanza a distintas generaciones

La convocatoria está generando movimiento en Salto y en otras localidades del interior. Silva mencionó la existencia de excursiones organizadas y de numerosos grupos que preparan su traslado por distintos medios. También destacó la participación de adolescentes y jóvenes, un aspecto que considera especialmente significativo.

Recordó el encuentro con dos jóvenes de Santa Cruz que le comentaron que estaban organizándose junto a otros adolescentes para participar de las actividades. Para el sacerdote, esa presencia demuestra que el acontecimiento despierta interés en distintas generaciones y no solamente entre las personas mayores.

La agenda incluirá encuentros en Paysandú, actividades en Montevideo, una instancia en el Estadio Centenario y la celebración del domingo en Florida, junto a la Virgen de los Treinta y Tres. Cada momento, sostuvo, tendrá un significado particular y permitirá transmitir mensajes vinculados con la educación, las familias, la juventud y la convivencia social.

Paz y unidad en una sociedad dividida

Uno de los aspectos que Silva considera centrales del pontificado de León XIV es su insistencia en la paz y la unidad. Entiende que existe una continuidad entre el mensaje del actual Papa y el de sus antecesores, aunque cada uno aporte su propia sensibilidad.

Destacó especialmente la importancia del diálogo que el Pontífice promueve con dirigentes internacionales y su preocupación por los conflictos que afectan al mundo.

“Es un hombre que está trabajando y también batallando, en el buen sentido, por el tema de la unidad y la paz”, afirmó.

Para Silva, ese mensaje no está dirigido exclusivamente a los católicos. También interpela a todas las personas de buena voluntad que desean construir una sociedad más fraterna. La paz, debe comenzar en los espacios más cercanos: la familia, los vínculos personales, los barrios y las comunidades.

En su análisis, Uruguay atraviesa una realidad social preocupante, marcada por el crecimiento de las personas en situación de calle, el avance de las adicciones entre los jóvenes y las dificultades que enfrentan numerosas familias. “Socialmente estamos quebrados”, manifestó, al señalar que la crisis de los vínculos familiares también repercute en la educación y en la formación de las nuevas generaciones.

El desafío de acompañar a los jóvenes

Para el sacerdote, uno de los desafíos de la Iglesia y de la sociedad consiste en ayudar a los jóvenes a encontrar un rumbo y construir proyectos de vida.

Silva contó que, durante sus conversaciones con estudiantes del Colegio del Carmen, suele plantearles una pregunta, si tienen sueños para el futuro. Considera que escuchar a un adolescente hablar de sus aspiraciones, ya sea en el estudio, el deporte, el trabajo o la familia, constituye una señal alentadora.

“Qué lindo cuando un gurí responde que tiene un sueño de futuro”, expresó.

También reconoció que la Iglesia necesita revisar sus prácticas y renovar sus formas de acercarse a las familias y a los jóvenes. Recordó una crítica que recibió recientemente de una mujer, quien cuestionó que el trabajo pastoral no siempre logra incidir suficientemente en la construcción de proyectos de vida.

Silva consideró que esa observación representa un desafío que debe asumirse con responsabilidad.

Destacó además el valor de las obras sociales y educativas que trabajan con niños y adolescentes en situaciones de vulnerabilidad. Mencionó experiencias de la obra salesiana, Cien Manzanas y el proyecto Magone, que acompaña a jóvenes que han ingresado en situaciones de delito y reciben una oportunidad para reorientar sus vidas.

Mostrar también las historias de quienes salen adelante

Al referirse a la inseguridad y al deterioro social, Silva planteó la necesidad de evitar que la violencia sea la única imagen que se proyecta sobre los barrios más vulnerables.

Recordó una reflexión vinculada al trabajo educativo y social en Tacurú: muchas veces hacen más ruido los 50 o 100 jóvenes que atraviesan situaciones de conflicto que los cientos que estudian, trabajan y luchan por salir adelante.

“Lamentablemente vende la violencia, vende la tragedia y no los valores”.

Sin desconocer la gravedad de los problemas vinculados con las drogas y la delincuencia, consideró fundamental visibilizar también las experiencias positivas, las familias que sostienen a sus hijos y los jóvenes que encuentran oportunidades para construir otro futuro.

La esperanza también nace en las pequeñas comunidades

Silva también hizo referencia a su reciente visita a Campo de Todos, donde encontró una comunidad que continúa trabajando para recuperarse de las consecuencias de las inclemencias del tiempo.

Destacó la solidaridad entre los vecinos y el trabajo de las instituciones que acompañan ese proceso, mencionando a la Intendencia, MEVIR y a los propios habitantes de la zona.

También resaltó el esfuerzo de las madres que acompañan diariamente a sus hijos y sostienen la vida familiar en circunstancias difíciles. Para el sacerdote, esas experiencias renuevan su motivación para continuar con la tarea pastoral.

Silva confirmó que viajará a Paysandú para participar de la celebración eucarística junto al Papa León XIV, una instancia que es un regalo especial para quienes viven su vocación religiosa.

Ranking
Recibirás en tu correo electrónico las noticias más destacadas de cada día.

Podría Interesarte