Se abre paso a soluciones más equilibradas /
Retiran reductores de velocidad en el ingreso a la ciudad desde 4 bocas
- Pedro Rodriguez
El tránsito en la ciudad de Salto vuelve a estar en el centro del debate. Lo que hace algunos meses era un reclamo de los transportistas, hoy empieza a transformarse en hechos concretos. Esta semana se pudo ver el retiro de reductores de velocidad en la avenida Wilson Ferreira Aldunate, en el ingreso a la ciudad desde Cuatro Bocas, una medida que marca un cambio de rumbo. Todo tiene su origen el martes 23 de setiembre del año pasado, cuando el Diario La Prensa dio a conocer la preocupación del sector del transporte. En aquel momento, los trabajadores del rubro plantearon a las autoridades de tránsito departamental los problemas que estaban generando los llamados “lomos de burro”.
UNA REUNIÓN CLAVE PARA CAMBIAR EL RUMBO
En septiembre del año pasado, en las instalaciones de la Dirección de Tránsito de la Intendencia de Salto, se llevó a cabo una reunión entre autoridades y representantes del transporte. Participaron jerarcas departamentales y referentes de distintas empresas, en un encuentro que fue calificado como positivo. Allí se pusieron sobre la mesa varias dificultades que afectan al sector, pero uno de los temas principales fue el impacto de los reductores de velocidad instalados en distintos puntos de la ciudad.
CUANDO LA SOLUCIÓN GENERA OTRO PROBLEMA
Si bien la instalación de estos dispositivos tuvo como objetivo mejorar la seguridad vial, especialmente ante el aumento de accidentes, los transportistas señalaron que también generaron consecuencias no previstas. En el caso de los vehículos pesados, cada frenada y arranque provoca movimientos bruscos que afectan la carga, dañan las suspensiones y terminan deteriorando el pavimento. Esto no solo implica mayores costos, sino también nuevos riesgos en la circulación.