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Salto se prepara para recibir un evento de gran relevancia social y cultural, la vigésima edición del Premio Amanda Rorra, una distinción que reconoce la labor de mujeres afrodescendientes en Uruguay. La ceremonia se llevará a cabo el próximo 1º de agosto a las 19 horas en el Teatro Larrañaga, marcando un hito especial al celebrarse en el interior del país.

La iniciativa es impulsada por el Instituto Nacional de las Mujeres (InMujeres), cuyas técnicas, Etelvina Rodríguez y Jhoanna Martínez, visitaron recientemente la ciudad para promover la actividad y alentar a la comunidad a participar en el proceso de postulaciones.

Un premio con dos décadas de historia

El Premio Amanda Rorra se ha consolidado durante 20 años como un espacio de reconocimiento a mujeres afrodescendientes que se destacan en distintos ámbitos, desde el trabajo comunitario y el activismo hasta la academia, las artes y la ciencia. Su objetivo principal es visibilizar trayectorias que contribuyen a la construcción de una sociedad más justa e igualitaria.

“Es un reconocimiento muy significativo a la actividad de las mujeres afrodescendientes que aportan al desarrollo del país”, explicó Martínez, quien subrayó la importancia de destacar estos liderazgos que muchas veces permanecen invisibilizados.

Las postulaciones ya se encuentran abiertas y se extenderán hasta el 10 de julio a través del sitio web de InMujeres. Desde la organización, se invita a toda la ciudadanía a proponer candidatas, en una dinámica que fomenta el reconocimiento entre mujeres y fortalece los vínculos comunitarios.

Descentralización y enfoque territorial

Uno de los aspectos más destacados de esta edición es su carácter descentralizador. Si bien el premio ha tenido ediciones anteriores en departamentos como Rivera y Rocha, su llegada a Salto reafirma la intención de acercar estas iniciativas a distintos territorios del país.

Rodríguez destacó que este enfoque responde a una convicción institucional, “Es importante llegar a cada comunidad, compartir cara a cara y promover escenarios más justos, combatiendo tanto el racismo como la desigualdad de género”.

Además, en esta edición se pone énfasis en mujeres afrodescendientes que residen en localidades de hasta 5.000 habitantes, sin que esto sea excluyente. Se busca así ampliar el alcance del reconocimiento hacia contextos donde las oportunidades suelen ser más limitadas.

Requisitos y proceso de selección

Las candidatas deben ser mayores de 18 años y pueden postularse tanto de forma individual como colectiva. Se valoran especialmente aquellas iniciativas que promuevan la igualdad de género, la lucha antirracista y la generación de oportunidades en sus comunidades.

El proceso de selección incluye una instancia particular, las mujeres reconocidas no saben previamente que serán premiadas. Durante la ceremonia, se presenta su trayectoria, sus aportes y el impacto de su trabajo, generando un momento de fuerte carga emocional y reconocimiento público.

Una herramienta contra la desigualdad

El premio no solo busca destacar logros individuales, sino también poner en agenda problemáticas estructurales. Tanto Rodríguez como Martínez coincidieron en que el racismo y la desigualdad de género siguen siendo desafíos vigentes en la sociedad uruguaya.

“Sabemos que estas desigualdades persisten y que muchas veces derivan en situaciones de extrema violencia. Por eso es clave visibilizar a quienes trabajan todos los días para revertirlas”.

En este sentido, el reconocimiento se plantea como un primer paso hacia procesos más amplios de redistribución e igualdad, dando protagonismo a quienes lideran cambios desde sus territorios.

Salto, un territorio clave

La elección de Salto como sede no es casual. El departamento cuenta con una importante población afrodescendiente, alrededor del 14%, y con una activa organización social, como la mesa consultiva afrodescendiente e indígena, que participa en la organización del evento.

Desde la Intendencia y distintos actores locales también se ha brindado apoyo a la iniciativa, lo que refuerza el carácter colectivo de la propuesta.

Un llamado a participar

Más allá de la ceremonia, el Premio Amanda Rorra genera espacios de encuentro, intercambio y fortalecimiento entre mujeres de todo el país. Las organizadoras destacan que muchas de las premiadas logran luego mayor visibilidad, acceso a recursos y consolidación de sus proyectos.

“El cambio social se construye en colectivo. Es fundamental reconocer a las mujeres que se organizan, que luchan y que generan oportunidades para otras”.

La invitación está abierta a toda la comunidad para identificar y destacar a esas mujeres que, desde distintos ámbitos, trabajan día a día por una sociedad más equitativa.

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