Silvio Previale /
Asumió la dirección del Liceo Nº2 y destaca el crecimiento de la educación secundaria en Salto
El Prof. Silvio Previale asumió recientemente la dirección del Liceo Nº2 “Dr. Antonio M. Grompone” institución conocida popularmente como “El Piloto”. Con una larga trayectoria docente y de gestión en la educación pública, Previale enfrenta esta nueva etapa como un desafío especial en el tramo final de su carrera profesional. En una entrevista en el Streaming de Diario La Prensa, el nuevo director expresó que regresar a este liceo tiene un valor simbólico y personal. Allí trabajó en sus primeros años como docente, experiencia que recuerda con particular afecto.
“Es muy lindo terminar la carrera en el liceo del barrio”, señaló Previale, quien vive en las cercanías del centro educativo. Para el docente, asumir esta responsabilidad en una institución con tanta historia representa una oportunidad para continuar aportando al sistema educativo en una etapa clave de su vida profesional. El liceo lleva el nombre del Dr. Antonio M. Grompone, impulsor del histórico “plan piloto” de educación secundaria en Salto durante las décadas de 1960 y 1970, una propuesta que buscaba vincular la formación académica con el mundo del trabajo. Aunque aquel plan ya no existe, el espíritu innovador que caracterizó al centro educativo sigue presente.
Un crecimiento explosivo en matrícula y estructura
Uno de los aspectos que más llama la atención al comparar el liceo actual con el de décadas pasadas es su notable crecimiento. Según Previale, el aumento de estudiantes ha sido muy significativo, reflejo de transformaciones más amplias en el sistema educativo uruguayo. Actualmente el Liceo Nº2 cuenta con aproximadamente entre 1.600 y 1.700 alumnos, distribuidos en 45 grupos que funcionan en dos turnos. La institución también reúne a más de 200 docentes, lo que la convierte en una de las comunidades educativas más grandes del departamento.
El incremento en la matrícula se observa especialmente en el primer nivel de secundaria los actuales séptimos grados, donde este año se conformaron diez grupos. Incluso debió crearse un nuevo grupo durante las primeras semanas del año lectivo para atender la alta demanda de estudiantes provenientes de las escuelas de la zona. “Estamos prácticamente con todos los grupos completos”. Aunque el objetivo del sistema educativo es mantener clases con un máximo de 30 alumnos, algunos grupos alcanzan los 32 o 33 estudiantes debido a la cantidad de inscripciones.
Para el director, este crecimiento es una señal positiva: significa que cada vez más jóvenes buscan continuar su formación en la educación media, una tendencia que se consolidó especialmente después de la aprobación de la Ley General de Educación de 2006, que estableció la obligatoriedad de la educación secundaria.
Más inclusión y más oportunidades educativas
El aumento de estudiantes también se vincula con un cambio cultural dentro del sistema educativo. Previale destacó que la secundaria actual es mucho más inclusiva que en décadas anteriores. Hoy los estudiantes con diferentes capacidades o necesidades educativas especiales pueden integrarse plenamente en los liceos, algo que en el pasado no siempre ocurría. Antes, muchas familias optaban por orientar a esos jóvenes hacia formaciones más técnicas o manuales fuera de la educación secundaria tradicional. “Hoy se pueden incorporar perfectamente a la secundaria y completar sus estudios con muy buenos resultados”.
A esto se suma el crecimiento de las oportunidades educativas en el interior del país. En Salto, por ejemplo, existen diversas instituciones de nivel terciario y universitario que incentivan a los jóvenes a continuar sus estudios después del liceo. Entre ellas se destacan el Instituto de Formación Docente, las carreras terciarias de la educación técnica y la presencia consolidada de la Universidad de la República. Más recientemente, la creación de la Universidad Tecnológica (UTEC), con sedes en distintos departamentos del país, amplió aún más las posibilidades para los egresados del sistema secundario. “Hoy un estudiante puede pensar en seguir estudiando sin tener que ir necesariamente a Montevideo”.
Nuevas instalaciones para una comunidad educativa en expansión
El crecimiento del liceo también exigió importantes mejoras en la infraestructura. En los últimos años se realizó una ampliación significativa del edificio, especialmente en el sector que anteriormente funcionaba como anexo. Ese espacio fue completamente remodelado y ahora cuenta con tres plantas construidas con arquitectura moderna. Gracias a estas obras se incrementó considerablemente la cantidad de aulas disponibles para atender la demanda estudiantil. Aun así, la institución continúa trabajando al límite de su capacidad debido a la gran cantidad de estudiantes que recibe cada año.
Gran parte de esa demanda proviene de los barrios cercanos al liceo, una zona que ha experimentado un fuerte crecimiento urbano en las últimas décadas. Nuevos proyectos habitacionales, cooperativas de vivienda y desarrollos urbanos han ampliado considerablemente el radio de influencia del centro educativo. Además, después del Liceo Nº2 hacia el norte de la ciudad no existen otros liceos cercanos, aunque sí varias escuelas que alimentan la matrícula de esta institución.
Una comunidad educativa con identidad propia
A pesar de su crecimiento, el Liceo Nº2 mantiene una característica que históricamente lo ha distinguido: un ambiente cercano y familiar entre docentes, estudiantes y funcionarios. Previale explicó que la estructura del edificio favorece el contacto cotidiano entre los distintos actores de la comunidad educativa. A diferencia de otros centros, donde los docentes pueden ingresar sin cruzarse con los estudiantes, en este liceo el paso por el patio es inevitable. “Uno entra y los estudiantes te saludan, ‘director, buenas tardes’, ‘director, ¿cómo anda?”.
Este tipo de interacción contribuye a generar vínculos más cercanos y un clima institucional positivo, algo que el nuevo director considera fundamental para el buen funcionamiento del centro. También destacó la continuidad en las gestiones de dirección a lo largo de los años, lo que ha permitido que los cambios de autoridades no generen rupturas bruscas en el funcionamiento institucional. “Si yo mañana no estoy, el liceo sigue exactamente igual. No hay imprescindibles”.
El desafío de los celulares en el aula
Entre los temas actuales que preocupan a los centros educativos se encuentra el uso de los teléfonos celulares en clase. En el Liceo Nº2, sin embargo, esta situación ya se viene abordando desde el año pasado con una estrategia concreta. Cada grupo cuenta con una caja de madera ubicada en la entrada del aula. Al ingresar, los estudiantes deben depositar allí sus celulares o directamente no llevarlos a clase.
El sistema, según Previale, ha funcionado de forma muy positiva. Cuando algún docente necesita utilizar los teléfonos para actividades educativas por ejemplo, para trabajar con herramientas digitales simplemente toma la caja y los estudiantes utilizan sus dispositivos bajo supervisión. “Es un excelente método”. “El celular es un gran distractor, incluso para los adultos”.