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Con la llegada del invierno vuelve una preocupación que cada año golpea más fuerte: las personas en situación de calle. Refugios llenos, operativos de emergencia y ciudadanos preguntándose si alguna vez este problema podrá revertirse. En entrevista con el director departamental del Ministerio de Desarrollo Social en Salto, el licenciado en Ciencias Sociales Jorge Vaz Tourem, habló sobre las causas profundas del fenómeno, las dificultades para enfrentarlo y las políticas que se intentan aplicar para dar respuestas más allá de la emergencia.

“Durante años solo se atendió la emergencia”

Vaz Tourem explicó que, históricamente, el abordaje de la situación de calle estuvo centrado en el llamado “Plan Invierno”, es decir, en dar refugio y asistencia durante los meses más fríos. Sin embargo, señaló que el gran problema era la falta de una política más estructural para entender por qué las personas terminan viviendo en la calle. “El refugio y la comida son necesarios, pero no alcanzan. Hay que analizar las causas y trabajar para revertirlas”, expresó. Según indicó, desde el año pasado comenzaron instancias de investigación y debate con universidades, organizaciones sociales, instituciones públicas y también con las propias personas en situación de calle.

EL “SIN HOGARISMO”, UN FENÓMENO MÁS COMPLEJO

El director explicó que desde la academia se utiliza el término “sin hogarismo”, porque la situación de calle es solo una de las expresiones de un problema mucho más amplio. Detrás de cada caso aparecen factores distintos: adicciones, salud mental, desempleo, vínculos familiares rotos, violencia, falta de vivienda y hasta personas que salen de la cárcel sin redes de apoyo. “Cuando vemos a alguien durmiendo en la calle, ahí fallaron muchas cosas al mismo tiempo”, afirmó. También remarcó que el aumento del consumo problemático de drogas y los problemas de salud mental agravaron la situación en los últimos años.

“LA VIVIENDA SE USA COMO NEGOCIO Y NO COMO DERECHO”

Uno de los puntos más fuertes de la entrevista fue cuando Vaz Tourem habló del acceso a la vivienda. Sostuvo que muchas veces las casas quedan vacías porque son utilizadas como inversión o reserva de valor, mientras otras personas no tienen dónde vivir. “Tenemos una sociedad donde sobran viviendas vacías y faltan hogares”, señaló. Agregó además que el norte del país y especialmente Salto presentan indicadores sociales más complicados que el promedio nacional, con mayores niveles de desempleo, informalidad y dificultades educativas.

“ESTO NO SE ARREGLA EN CINCO AÑOS”

Durante la charla también se abordó el aspecto político y el tiempo que lleva revertir estos procesos sociales. Vaz Tourem sostuvo que las consecuencias de las crisis económicas duran décadas y que muchas veces los efectos sociales aparecen años después. Mencionó la crisis del 2002, la pandemia y los cambios económicos de las últimas décadas como factores que dejaron secuelas profundas. “Hay personas que se caen del sistema de protección social y después es muy difícil volver a integrarlas”, explicó.

LOS NIÑOS POBRES, EL GRAN DESAFÍO DEL FUTURO

Otro de los temas centrales fue la preocupación por la infancia. El director del MIDES advirtió que cada vez nacen menos niños en Uruguay y que muchos de los que nacen lo hacen en hogares por debajo de la línea de pobreza. Recordó que hace algunos años en Salto nacían más de 2.000 niños por año y hoy apenas superan los 1.200. “Esos gurises son los que van a sostener la sociedad del futuro. Si no tienen oportunidades, el problema se repite generación tras generación”, afirmó. Por eso insistió en la necesidad de fortalecer políticas vinculadas a alimentación, salud, educación, vivienda y acompañamiento familiar desde los primeros años de vida.

TRABAJO, SALUD Y EDUCACIÓN PARA SALIR DE LA CALLE

Consultado sobre si el Estado está preparado para enfrentar el problema, Vaz Tourem aseguró que hoy se intenta trabajar de manera más coordinada. Destacó convenios con la RAP de ASSE para atención médica en refugios, coordinación con equipos de salud mental y adicciones, cursos de UTU y pasantías con estudiantes universitarios. Además, señaló que algunas personas que estuvieron en situación de calle hoy trabajan en el propio refugio y lograron alquilar una vivienda. “Hay casos de reinserción laboral y de recuperación de autonomía. Eso demuestra que cuando las políticas se coordinan, hay resultados”, dijo.

“ES UN DESAFÍO DE TODA LA SOCIEDAD”

Sobre el cierre, el jerarca insistió en que el problema no puede recaer únicamente sobre un ministerio o un gobierno. “Es una responsabilidad colectiva. El Estado tiene obligaciones, pero también la sociedad debe involucrarse”, expresó. La entrevista dejó una reflexión clara: la situación de calle no se resuelve solamente con operativos de invierno. El desafío, según Vaz Tourem, es construir políticas que permitan evitar que más personas lleguen a ese extremo y generar caminos reales para volver a integrarse a la sociedad.

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