Una reunión que renueva la esperanza /
Vecinos del Hipódromo con años de reclamos por el Vertedero
Vivir al lado del basural, es una realidad que se arrastra desde hace muchos años. Los vecinos de la zona del Hipódromo de Salto llevan más de una década reclamando algo tan básico como elemental: vivir en un ambiente sano. Sus hogares se encuentran a escasos metros del Vertedero Municipal a cielo abierto, una situación que, con el paso del tiempo, se volvió cada vez más insostenible. Malos olores permanentes, presencia de personas hurgando en la basura —muchas veces en actitudes que generan preocupación— y frecuentes incendios que cubren las viviendas de humo contaminante, forman parte de la vida cotidiana de estas familias. A esto se suma la incertidumbre y el cansancio de no encontrar respuestas concretas durante años.
Incendios y humo: una amenaza constante para la salud
Cada incendio en el vertedero se traduce en noches y días con casas invadidas por humo tóxico. Niños, adultos mayores y personas con problemas respiratorios son los más afectados. Los vecinos aseguran que esta situación no es excepcional, sino recurrente, y que la contaminación se volvió casi permanente. “Hace años que vivimos así”, repiten quienes sienten que su derecho a una calidad de vida digna ha sido postergado sistemáticamente.
Un hecho histórico: recibidos por las máximas autoridades
En las últimas horas se produjo un hecho que los propios vecinos califican como histórico. Un numeroso grupo fue recibido por el intendente de Salto, Carlos Albisu, junto al secretario general Walter Texeira Núñez y parte de su equipo. “Es la primera vez en 12 o 14 años de lucha que nos recibe un intendente”, expresaron con énfasis tras el encuentro, dejando en claro la magnitud del momento.
Información directa y compromiso de seguimiento
Si bien los vecinos reconocen que no hubo soluciones concretas inmediatas, valoran especialmente el acceso a información de primera mano y la apertura al diálogo. El encuentro dejó, al menos por ahora, una sensación de esperanza. “Salimos esperanzados. Hoy sí tenemos la información directa. Estaremos al pie del cañón, a la orden y vigilantes junto al gobierno, como siempre”, manifestaron en un mensaje que rápidamente comenzó a circular en redes sociales.
“Pedimos vivir en un ambiente sano”
El reclamo sigue siendo el mismo, claro y legítimo: vivir en un ambiente sano. Los vecinos aseguran que no buscan confrontar, sino sumar, aportar y ser parte de una solución real y sostenible.
“Estamos para sumar y aportar. Gracias, señor intendente. Habemus esperanza”, concluye el mensaje que sintetiza años de frustración, pero también la expectativa de que, esta vez, el reclamo encuentre respuestas.
Ahora, tras el encuentro, el desafío queda planteado: transformar la esperanza en soluciones concretas para una zona que espera, desde hace demasiado tiempo, condiciones de vida dignas.