La situación de la vivienda en Salto /
Es compleja y requiere respuestas a corto y largo plazo
La Intendencia trabaja junto al Ministerio para enfrentar el desafío de los asentamientos y crear una cartera de tierras para soluciones habitacionales. La situación de la vivienda en Salto es compleja y requiere respuestas a corto y largo plazo. Así lo explicó la escribana María Eugenia Almirón, directora de Vivienda de la Intendencia de Salto, quien destacó que si bien la construcción de viviendas sociales corresponde principalmente al Ministerio de Vivienda, los gobiernos departamentales cumplen un rol clave en la articulación de políticas públicas.
Almirón recordó que, históricamente, la construcción de viviendas no estaba dentro de las potestades directas de las intendencias. Sin embargo, a partir de cambios en la normativa y de las leyes de ordenamiento territorial aprobadas en las últimas décadas, los gobiernos departamentales pasaron a tener una participación más activa en la planificación del territorio y en el apoyo a las políticas de vivienda.
El desafío de los asentamientos
Uno de los problemas más importantes que enfrenta el departamento es la presencia de asentamientos irregulares. Según explicó la jerarca, actualmente existen más de 25 asentamientos en el departamento, entre zonas urbanas y rurales. Se estima que entre 5.400 y 5.500 familias viven en estas condiciones, una realidad que refleja la necesidad urgente de generar soluciones habitacionales para sectores de menores recursos. En ese marco, la Intendencia viene trabajando en coordinación con el Ministerio de Vivienda en distintos programas de regularización y mejora de barrios. Actualmente hay tres asentamientos en proceso de intervención y próximamente se incorporarán otros tres más a partir de un nuevo convenio entre ambas instituciones. La incorporación de estos nuevos asentamientos surge también de planteos realizados a nivel político en la Junta Departamental, lo que llevó al Ejecutivo a reforzar el componente social de algunas herramientas financieras previstas para el departamento.
Una herramienta clave: la cartera de tierras
Uno de los proyectos que se busca fortalecer es la creación de una cartera de tierras municipal, una herramienta que permitirá ordenar los terrenos disponibles para políticas de vivienda. Según explicó Almirón, la idea es identificar y registrar todos los bienes municipales que puedan destinarse a soluciones habitacionales. Para que un terreno forme parte de esa cartera debe contar con servicios básicos indispensables como agua potable, energía eléctrica, saneamiento, calles y alumbrado público.
“Es una forma de organizar los recursos que tiene la Intendencia y garantizar que el acceso a los terrenos sea transparente y ordenado”, señaló.
Además, este sistema permitirá que terrenos municipales puedan ser entregados en comodato o mediante otras modalidades legales a cooperativas de vivienda, instituciones o familias, siempre con la aprobación correspondiente del gobierno departamental.
Revisar el pasado para planificar el futuro
Otro de los temas que actualmente analiza la Dirección de Vivienda es la situación de algunos predios que en el pasado fueron cedidos mediante permisos de uso precarios. En muchos casos, explicó Almirón, no se trató de comodatos formales sino de autorizaciones de uso sin la identificación jurídica precisa de los terrenos, lo que hoy obliga a revisar cada expediente para regularizar la situación.
También existen predios que requieren estudios técnicos antes de poder ser destinados a viviendas. En algunos casos se trata de terrenos que anteriormente fueron utilizados como vertederos o que presentan dudas sobre la calidad del suelo. Por esa razón, la Intendencia está solicitando informes técnicos sobre compactación y posibles niveles de contaminación. Estos estudios deberán ser evaluados además por el Ministerio de Ambiente antes de tomar cualquier decisión. “Cuando se habla de vivienda no estamos hablando solo de terrenos. Estamos hablando de lugares donde van a vivir familias, niños, personas mayores. Por eso tenemos que actuar con responsabilidad”, afirmó la directora.
Un proceso que llevará tiempo
Desde la Dirección de Vivienda reconocen que muchas veces las respuestas no llegan con la rapidez que la población espera, pero explican que se trata de procesos que requieren estudios técnicos, trámites administrativos y coordinación entre distintos organismos. Mientras tanto, la Intendencia continúa trabajando en la planificación territorial y en la articulación con el gobierno nacional para avanzar en soluciones que permitan mejorar el acceso a la vivienda en el departamento. “El objetivo es claro —concluyó Almirón—: generar condiciones para que cada vez más familias de Salto puedan acceder a una vivienda digna y a un entorno adecuado para vivir”.