Walter Texeira Núñez /
Salto busca despegar entre limitaciones presupuestarias y apuestas a la inversión
La Intendencia de Salto atraviesa un momento que sus propias autoridades califican como “bisagra”. Así lo expresó el secretario general, Walter Texeira, quien delineó un panorama marcado por avances administrativos, limitaciones presupuestarias y expectativas puestas en instrumentos financieros y decisiones externas que serán determinantes para el rumbo de la gestión.
Aunque el gobierno departamental ha logrado mantener en marcha diversas áreas, lo hace bajo condiciones que no considera ideales: un presupuesto heredado, aún sin aprobación definitiva, y a la espera de resoluciones clave como el fideicomiso financiero que permitiría impulsar obras de mayor escala.
Un presupuesto en transición y una gestión condicionada
Uno de los principales obstáculos actuales radica en la falta de un presupuesto propio plenamente aprobado. Si bien el documento ya pasó por la Junta Departamental, se encuentra bajo análisis del Tribunal de Cuentas, lo que dilata su entrada en vigencia.
Esta situación obliga a la administración a operar con un esquema anterior, que no responde a sus prioridades ni a su planificación. “No tenemos nuestros rubros presupuestales”, subrayando que esto limita la capacidad de reasignar recursos hacia áreas consideradas estratégicas.
Aun así, la Intendencia ha continuado ejecutando acciones concretas. Se han adquirido maquinarias, conformado nuevos equipos de trabajo y comenzado intervenciones en distintos barrios. También se destacan avances en iluminación pública, con la implementación de tecnología LED en zonas piloto, que promete mejorar significativamente la cobertura lumínica.
Sin embargo, el diagnóstico de la infraestructura vial es preocupante: alrededor del 55% de las calles del departamento presenta un deterioro importante, lo que requiere inversiones sostenidas y planificación a largo plazo.
El fideicomiso: una herramienta clave con señales positivas
En paralelo, el fideicomiso aprobado por la Junta Departamental aparece como una pieza central para el financiamiento de obras. Actualmente, se analizan tres ofertas presentadas en el marco de la licitación.
Una de ellas, proveniente de República AFISA, propone una tasa de interés cercana al 3,8%, considerablemente menor que otras opciones que rondan el 8%. La diferencia, según Texeira, podría traducirse en un ahorro de millones de dólares a lo largo del plazo del préstamo.
Más allá de la tasa, el proceso representa un hecho relevante a nivel nacional, al tratarse de una de las primeras experiencias de este tipo en intendencias del país, y por la participación directa de actores financieros que no solían intervenir en estas instancias.
La definición final dependerá del análisis de una comisión especializada, que deberá evaluar no solo los costos financieros, sino también otros aspectos técnicos y contractuales.
Obras, servicios y tensiones con el gobierno nacional
Mientras tanto, la Intendencia continúa atendiendo demandas cotidianas, aunque algunas de ellas exceden su competencia directa. Un ejemplo es el mantenimiento de tramos de la Ruta 3, responsabilidad del Ministerio de Transporte y Obras Públicas, pero que la administración departamental decidió asumir parcialmente ante el deterioro existente.
La falta de respuesta del gobierno nacional también se evidencia en proyectos de infraestructura vial, como mejoras en accesos clave y la esperada doble vía hacia Termas del Daymán, una zona con alta siniestralidad. Estas iniciativas permanecen sin definición, lo que genera preocupación a nivel local.
Texeira reconoció que esta situación no es nueva y trasciende gobiernos. “El norte siempre es el norte”, afirmó, aludiendo a una histórica sensación de relegamiento respecto a Montevideo. En ese sentido, apeló a la necesidad de fortalecer la acción conjunta de los actores locales para impulsar el desarrollo.
Atracción de inversiones y apertura al mundo
Otro eje de la gestión es la búsqueda de inversiones. En los últimos meses, la Intendencia ha intensificado el vínculo con representantes diplomáticos y actores internacionales, con el objetivo de posicionar a Salto como un destino atractivo.
La reciente visita de la embajadora de Canadá es un ejemplo de este esfuerzo, que busca revertir una etapa en la que, según las autoridades, el departamento no lograba captar el interés de inversores.
En esta línea, el avance de proyectos como los barrios cerrados actualmente en proceso de revisión legislativa podría convertirse en una señal de apertura para el capital privado. A esto se suma la necesidad de actualizar normativas de ordenamiento territorial, consideradas restrictivas para el desarrollo urbano y la construcción en altura.
Empleo, cultura y desafíos sociales
En el plano productivo, la citricultura aparece como un sector en expansión, especialmente en el complejo del Espinillar, donde se proyecta un aumento significativo de la producción. Sin embargo, paradójicamente, se enfrenta a dificultades para cubrir la demanda de mano de obra. Este fenómeno pone en evidencia tensiones en el mercado laboral y plantea interrogantes sobre hábitos culturales vinculados al trabajo, en un contexto donde coexisten el desempleo y la falta de trabajadores en determinados rubros.
A nivel social, la Intendencia también enfrenta desafíos en áreas como la gestión de residuos y el mantenimiento del espacio público. Problemas como la reincidencia en basurales, el vandalismo y el daño a infraestructuras obligan a reforzar tanto la vigilancia como las estrategias educativas.
En contrapartida, se destaca una revitalización de la actividad cultural y comunitaria, con eventos que han logrado convocar a la población y generar un cambio en el ánimo colectivo. “La gente estaba ávida de este tipo de actividades”.
Funcionarios y gestión interna
Finalmente, el secretario general puso énfasis en el rol de los funcionarios municipales, a quienes definió como parte fundamental del proceso de cambio. Según indicó, se ha logrado reorganizar el trabajo y mejorar el clima laboral, promoviendo una lógica basada en el cumplimiento de funciones sin distinciones políticas. Este enfoque busca fortalecer la eficiencia interna y mejorar la atención al ciudadano, aunque reconoce que aún quedan áreas por optimizar.
Un escenario abierto
El panorama de Salto combina avances concretos con incertidumbres estructurales. La aprobación del presupuesto, la definición del fideicomiso y la respuesta de organismos nacionales serán factores determinantes en los próximos meses. Mientras tanto, la administración apuesta a sostener el funcionamiento, impulsar cambios graduales y sentar las bases para un desarrollo más sólido.