Bloqueo, sabotaje e invasión /
Así se prepara Taiwán para hacer frente a una eventual guerra con China
Era un escenario de pesadilla para Taiwán: un bloqueo chino, un fuerte terremoto aprovechado por Beijing para sembrar el caos, emisiones de televisión secuestradas, infraestructuras saboteadas, una retirada masiva de depósitos bancarios, disturbios civiles… y, a continuación, una invasión a gran escala. Esa fue la crisis en cadena que se presentó a más de 370 funcionarios gubernamentales y militares durante un simulacro celebrado esta semana en el centro de Taiwán, como parte de la iniciativa del presidente Lai Ching-te para reforzar la preparación bélica de la isla, a medida que se intensifica la presión militar china sobre este territorio gobernado democráticamente.
A Reuters se le concedió un acceso exclusivo y excepcional a este simulacro a puerta cerrada, la primera prueba de este tipo para comprobar si los funcionarios de Nantou, en colaboración con el Gobierno central y los organismos militares, podrían mantener en funcionamiento este condado montañoso bajo ataque.
Taiwán ha intensificado sus denominados ejercicios de “resiliencia” para preparar a la población civil y a los funcionarios ante crisis que van desde desastres naturales hasta la guerra, yendo más allá de los simulacros anteriores, a menudo criticados por ser guionizados, meramente representativos y de escaso valor.
“Nuestro adversario está justo a nuestras puertas, al otro lado del estrecho de Taiwán. Eso está muy cerca”, declaró a Reuters Chi Lien-cheng, el ministro sin cartera encargado de supervisar el simulacro de dos días. “Si no defiendes tu propio país, ¿quién más te defenderá? Creo que la gente está empezando a entenderlo”, afirmó, reconociendo que aún había muchas deficiencias y que los recursos podrían resultar insuficientes en caso de una catástrofe real.