Cómo es la “madre de todas las bombas” /
Que Estados Unidos tiene a disposición para usar en la guerra contra Irán
La GBU-43/B MOAB es la bomba no nuclear más grande del arsenal estadounidense: pesa casi 9.800 kilos, está guiada por GPS y puede devastar una superficie equivalente a nueve manzanas urbanas. El Pentágono incluyó su posible utilización en nuevos planes de ataque contra la infraestructura energética y las instalaciones nucleares de Irán, aunque existen dudas sobre su capacidad para destruir objetivos protegidos a gran profundidad. Según fuentes oficiales citadas por CNN, el presidente Donald Trump ordenó preparar opciones militares adicionales que contemplan el uso de esta munición si decide reanudar las operaciones de combate. Entre los posibles blancos figura el complejo de Pickaxe Mountain, donde Estados Unidos e Israel sostienen que Irán almacena componentes de su programa nuclear.
La eventual utilización de la llamada “madre de todas las bombas” supondría una escalada en el conflicto. Sin embargo, su enorme potencia explosiva no garantiza que pueda destruir las instalaciones subterráneas que Washington busca neutralizar ni que su empleo permita modificar el curso de la guerra.
La GBU-43/B, sigla de Massive Ordnance Air Blast, fue desarrollada durante la guerra de Irak y se caracteriza por su capacidad para producir una explosión de gran alcance. Con un peso de 21.600 libras, equivalente a unos 9.800 kilos, es la bomba no nuclear más grande de Estados Unidos.
A diferencia de las municiones diseñadas para perforar el terreno antes de explotar, la MOAB es un arma de explosión aérea: detona antes de alcanzar el suelo y proyecta una onda expansiva en distintas direcciones.