La Prensa Hacemos periodismo desde 1888

Al cierre del censo la población penitenciaria total ascendía a 16.570 personas. El trabajo evidencia graves vulnerabilidades previas, como altas tasas de abandono escolar temprano, antecedentes de vida en la calle y problemas de consumo de sustancias. Sobre los establecimientos penitenciarios, se detectaron graves deficiencias estructurales, escasas oportunidades laborales, problemas de  salud mental y una demanda generalizada de empleo por parte de los reclusos para lograr una efectiva reinserción social al recuperar su libertad.

La población carcelaria 

Del total, más del 96% de las personas censadas se encontraban en condición de condenadas/penadas (98,5% en mujeres y 96,1% en hombres). La mayoría es muy joven, un 40% es del tramo de 25 a 34 años, mientras que el promedio de edad es de 33 años en hombres y 35 años en mujeres. El 54,7% se autoidentifica como blanca, el 20,2% como afrodescendiente y el 4,2% como indígena.

Antecedentes personales y socialización temprana

El informe señala que una de cada cinco personas privadas de libertad vivió en situación de calle durante su infancia o adolescencia, y cerca del 27% estuvo institucionalizado.  El 22,7% de las personas privadas de libertad vivió en hogares con presencia de actividades delictivas o violencia familiar.

El 55,9% del total es reincidente: entre las mujeres, el 68% se declaró primaria, frente al 42,2% en los hombres.

Además, el 71,1% tiene familiares o amigos con antecedentes penales y el 46,2% tiene al menos una persona cercana actualmente en prisión. Entre las mujeres se destaca que el 26,2% tiene o tuvo una pareja con antecedentes penales y el 17,7% tiene a su pareja privada de libertad.

En materia educativa, el censo revela que el 51% se desvinculó de la educación formal a los 14 años o antes, mientras que el 74,4% posee como máximo nivel educativo el Ciclo Básico (completo o incompleto) o la primaria.

En cuanto a la experiencia laboral, el 87,7% ha tenido algún trabajo remunerado a lo largo de su vida, predominando las changas o trabajo por cuenta propia  o el empleo privado informal. 

En prisión, el 41,6% participó en actividades educativas en los últimos 12 meses (63,4% en mujeres y 39,8% en hombres). De quienes no estudian, el 47,1% señala que lo solicitó pero no hubo posibilidades o cupos.

Mientras tanto, el 37,9% realiza actividades laborales en la unidad (54,7% de las mujeres y 36,5% de los hombres).

El 76,4% de quienes estudian o trabajan accede a la redención de pena.

Hurtos, drogas y rapiñas

Los tipos de delitos más frecuentes son hurto (25%), delitos de estupefacientes (21,8%) y rapiña (18,1%).

Entre los hombres predominan los delitos contra la propiedad (hurto 26%, rapiña 18,8%), mientras que en las mujeres el delito predominante es el tráfico/venta de estupefacientes (54,8%).

Ranking
Recibirás en tu correo electrónico las noticias más destacadas de cada día.

Podría Interesarte