El sector pesquero uruguayo se recupera /
Genera reapertura de plantas de procesamientos y puestos de trabajo
Después de atravesar una de las etapas más complejas de los últimos años, la industria pesquera uruguaya comienza a dar señales de recuperación. Atrás queda un período marcado por la paralización durante la zafra y pérdidas económicas derivadas de un extenso conflicto laboral. La Cámara de Industrias Pesqueras del Uruguay (CIPU) informó, que las plantas procesadoras ya comenzaron a operar nuevamente y que el nivel de actividad aumenta día a día a medida que las embarcaciones regresan con mayores volúmenes de pesca.
La positiva situación, sumo cientos de trabajadores que volvieron a desempeñar sus tareas, mientras se espera que en las próximas semanas la cifra continúe creciendo hasta alcanzar a miles de personas entre operarios de plantas, tripulantes, personal administrativo, servicios logísticos y actividades vinculadas a la cadena pesquera. La reactivación representa un alivio para un sector que permaneció prácticamente paralizado durante cerca de tres meses, período en el que la mayor parte de la flota permaneció sin operar y numerosas plantas procesadoras debieron suspender o reducir al mínimo sus actividades.
Un positivo logró con el Ministerio de Trabajo
Uno de los anuncios destacados por la CIPU fue la aprobación, por parte del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, de un régimen especial de seguro de paro destinado a los trabajadores de las plantas procesadoras, así como también a patrones de pesca y maquinistas que se vieron afectados por la falta de actividad durante el conflicto. Para la gremial empresarial, esta medida constituye una herramienta de apoyo para mitigar el impacto económico sufrido por cientos de familias cuya fuente de ingresos depende directamente de la actividad pesquera. Como muestra de la recuperación, la Cámara difundió imágenes de la planta de la empresa Novabarca, ubicada en Barros Blancos, donde actualmente la producción alcanza aproximadamente el 50 % de su capacidad instalada. Allí ya trabajan cerca de un centenar de personas, de las cuales alrededor del 75 % corresponde a mujeres, reflejando además el importante papel que tiene la mano de obra femenina en la industria del procesamiento pesquero. Desde la CIPU manifestaron su expectativa de que la totalidad de las plantas industriales logren recuperar rápidamente sus niveles habituales de funcionamiento y que, antes del próximo invierno, puedan retomarse los planes de inversión y crecimiento que debieron ser suspendidos como consecuencia de la pérdida de buena parte de la zafra.
A la reconquista de mercados internacionales
Desde el sector empresarial consideran que la recuperación de esos mercados demandará tiempo, ya que la industria pesquera compite en un escenario internacional altamente exigente, donde la continuidad en el suministro constituye un factor determinante para conservar clientes y contratos comerciales. La pesca representa una actividad estratégica para la economía uruguaya. Además de abastecer el mercado interno, una parte significativa de la producción tiene como destino la exportación hacia diversos mercados internacionales, generando divisas y miles de puestos de trabajo directos e indirectos. Si bien la actividad industrial se concentra en los departamentos de Montevideo y Canelones, sus efectos económicos alcanzan a numerosas localidades costeras y puertos del país. Las próximas semanas serán determinantes para medir el ritmo de esta recuperación. Tanto empresarios como trabajadores coinciden en que la prioridad pasa ahora por consolidar la actividad, recuperar los mercados perdidos y devolver estabilidad a una industria que constituye uno de los pilares históricos de la economía marítima nacional.