Entre Rios, Argentina /
La citricultura atraviesa uno de sus momentos más difíciles
La citricultura, una de las principales actividades productivas de la región, atraviesa una situación cada vez más complicada. Desde Chajarí, en la provincia argentina de Entre Ríos, productores y dirigentes del sector alertaron sobre una crisis marcada por los altos costos de producción, la caída de las exportaciones, la sobreoferta de fruta y los bajos precios que reciben quienes trabajan en las quintas.
Una diferencia de precios que genera preocupación
Uno de los principales reclamos es la enorme diferencia entre el precio que recibe el productor y el valor que finalmente paga el consumidor. Según datos de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), los cítricos se encuentran entre los productos con mayor diferencia entre el precio de origen y el de venta al público, llegando en algunos casos a multiplicarse más de diez veces.
"Hay más fruta que mercado"
El presidente de la Federación del Citrus de Entre Ríos (FeCiER), Pablo Molo, explicó que la actividad atraviesa una realidad muy difícil. Señaló que actualmente existe una gran producción de naranjas y mandarinas, pero la demanda no alcanza para absorber toda esa fruta, por lo que una importante cantidad queda sin comercializar en las quintas. "Va a sobrar fruta y va a seguir sobrando si no se reactivan los mercados", afirmó el dirigente. Como consecuencia, el precio que recibe el productor continúa bajando y cada vez resulta más difícil cubrir los costos de producción.
Exportaciones en baja y costos en aumento
Molo también indicó que la exportación atraviesa un momento de caída y que los precios que paga la industria muchas veces no resultan convenientes para los productores. A esta situación se suman los altos costos de producción, la presión tributaria y la competencia de otros países que producen cítricos con menores costos y que, además, tienen los grandes mercados internacionales mucho más cerca. Sobre la posibilidad de exportar nuevamente a Estados Unidos, señaló que continúan las gestiones, aunque reconoció que ese objetivo todavía parece lejano.
Una actividad clave para la región
La citricultura representa una de las principales fuentes de trabajo del norte de Uruguay y de Entre Ríos. Miles de familias dependen de esta actividad, desde los productores hasta los trabajadores zafrales, como los arrancadores de naranjas, además del personal de empaque, transporte e industria. Por ese motivo, los productores consideran urgente encontrar soluciones que permitan recuperar mercados, mejorar la rentabilidad y dar estabilidad a un sector que sostiene gran parte de la economía regional. La preocupación crece tanto en Argentina como en Uruguay, donde la realidad de la citricultura presenta desafíos muy similares y donde el futuro de miles de puestos de trabajo depende de que la actividad vuelva a ser rentable.