Por Casupá /
Vecinos plantearon a Ministro de Ambiente sus cuestionamientos
El ministro de Ambiente, Edgardo Ortuño, defendió la construcción de la represa de Casupá durante una reunión con vecinos de la zona que expresaron preocupación por los efectos sociales y ambientales del proyecto. El jerarca sostuvo que se trata de una obra fundamental para garantizar el abastecimiento de agua potable del área metropolitana; de todos modos, aseguró que las propuestas alternativas presentadas por los residentes serán analizadas y respondidas.
Los argumentos de los vecinos
“Pudimos transmitir una serie de problemas que hasta ahora no estaban siendo considerados que va a generar la represa y eso creo que es positivo. Comunicaciones, logística, puentes que va a tapar, problemas, sectores productivos, con referencia a las líneas de UTE, con referencia a la circulación de estudiantes a los entornos de la cuenca, y muy importante, el tema ambiental, que ya tenemos que hasta ahora no está siendo bien ponderado, porque la cantidad de monte afectado y la fauna que habita en ese monte, no tiene respuesta”.
Un informe de OSE sobre el impacto social del proyecto señala que su construcción implicará expropiaciones de terrenos y tala de monte nativo. Ortuño afirmó que la iniciativa cuenta con el respaldo de estudios técnicos realizados durante 2025 y recordó que muchas de las alternativas propuestas ya fueron evaluadas y descartadas.
En el material que los vecinos le entregaron al ministro, piden “considerar expresamente la alternativa de no construir Casupá” si “la comparación demuestra que otra estrategia puede garantizar el abastecimiento con mejores resultados globales y menores impactos”. En ese sentido, proponen como alternativas, por ejemplo, la zona de Areneras de Arrospide, en el departamento de San José, puesto que se trata de “un área previamente modificada por la actividad humana, con potencial para evaluar soluciones de almacenamiento de agua que reduzcan nuevos impactos territoriales”. Otra de las propuestas está vinculada a la desalinización del agua de mar mediante “ósmosis inversa”, que “permitiría incorporar una fuente de agua menos dependiente de las lluvias, aprovechando la extensa costa oceánica del país como parte de una estrategia diversificada”. También plantearon – según el matutino- “la reutilización de aguas residuales tratadas para usos industriales, urbanos y productivos no potables” que “permitiría disminuir la demanda de agua potable y reservar prioritariamente para el consumo humano”.