Union de vendedores de carne e industria frigorífica /
Piden exonerar del IVA a cortes de carne “para olla”
La propuesta de carniceros e industria, tiene una lógica deliberadamente acotada, ya que en lugar de pedir una rebaja general del IVA a la carne, la idea es focalizar en un único corte de alto consumo invernal, típicamente un corte de olla o de segunda categoría que es la base de los guisos, pucheros y estofados de la temporada fría. La idea es que sea un corte que realmente sea atractivo para los consumidores.
La focalización tiene doble objetivo: hacerla más viable políticamente ante el MEF y concentrar el beneficio en el corte más consumido por los hogares de menor ingreso, que son los que más sienten el impacto de la suba. En Uruguay, la carne bovina tributa IVA a tasa mínima del 10% en el mercado interno con algunas exenciones vigentes para determinados cortes. La reducción a cero o a una tasa simbólica en un corte específico replicaría mecanismos que el país ya ha aplicado en el pasado ante episodios de tensión en el abasto.
Más allá de la propuesta del IVA, se pone énfasis en la necesidad de volver a sentar a todos los actores en la misma mesa. Urge poder reactivar la mesa del abasto con INAC, porque hay muchos planteamientos, muchas preocupaciones", sosteniendo que el objetivo declarado es claro: "evitar que este invierno, con precios en alza, afecte el acceso a una proteína clave y provoque una caída en el consumo".
La mesa del abasto es el espacio tripartito donde la cadena cárnica, productores, industria, distribuidores, comercializadores, y el gobierno discuten medidas para garantizar el abastecimiento interno y evitar tensiones de precios extremas. Su reactivación en un contexto de faena baja, exportaciones récord y demanda doméstica sostenida aparece como una necesidad urgente para el sector.
La importación no soluciona el tema
Para contrarrestar la caída en la oferta y la alta demanda, las carnicerías han recurrido a la importación, con un 10% a 12% de asado argentino complementando el faltante nacional. Pero esa válvula tiene límites, los uruguayos son exigentes con la calidad y la preferencia por el producto nacional, y no alcanza para resolver el problema de fondo en los cortes más demandados. El camino de la propuesta es largo: primero el acuerdo interno entre distribuidores, vendedores y frigoríficos; luego la presentación formal al INAC; y desde allí la elevación al MEF, que es quien tiene la última palabra sobre cualquier modificación tributaria.