Adriana esta en nuestro corazones
Hoy se cumple un mes de la partida física de nuestra querida amiga Adriana Compa de Suetta, y el tiempo no ha logrado disminuir el profundo vacío que dejó entre quienes tuvimos el privilegio de conocerla y compartir su amistad.
Adriana fue una persona de inmensa bondad, de una bonhomía que se reflejaba en cada gesto, en cada palabra y en su permanente disposición para tender una mano a quien la necesitara. Su sonrisa sincera, su calidez y su generosidad hicieron que sembrara afecto y respeto en todos los ámbitos donde le tocó transitar.
Durante largos años enfrentó una dura enfermedad con una fortaleza admirable. Lo hizo con una valentía que conmovía, sin permitirse bajar los brazos y sin perder jamás la esperanza. Aun en los momentos más difíciles eligió transmitir optimismo, fe y amor por la vida, convirtiéndose en un ejemplo de entereza para su familia, sus amigos y todos quienes estuvieron cerca de ella.
Quienes disfrutamos de su amistad recordamos con emoción su simpatía, su cariño incondicional, su fidelidad hacia quienes quería y esa capacidad tan especial de iluminar cada encuentro con una palabra de aliento o un gesto de afecto. Adriana nos enseñó que la verdadera grandeza reside en vivir con dignidad, generosidad y amor, aun frente a las mayores adversidades.
Hoy la extrañamos profundamente. Extrañamos su presencia, su voz, su permanente mensaje de esperanza y su inmenso amor por la vida. Aunque ya no esté físicamente entre nosotros, permanece viva en nuestros corazones, en nuestros recuerdos y en el ejemplo que nos dejó.
A un mes de su partida, la recordamos con inmenso cariño, agradeciendo el regalo de haber compartido parte del camino junto a ella. Tenemos la certeza de que quienes dejan una huella tan profunda nunca se van del todo, porque continúan viviendo en el corazón de quienes los amaron.
Hasta siempre, querida "gordita" Adriana. Tu recuerdo seguirá acompañándonos cada día, y confiamos en que algún día volveremos a encontrarnos.