Poesías de Leonida Amarillo
El pasado 21 de marzo se conmemoró el Día de la Poesía, una fecha establecida por la Unesco en noviembre de 1999. En esta ocasión, celebramos la palabra como refugio y puente entre emociones, pensamientos y memorias colectivas. La poesía, con su ritmo y sensibilidad, invita a detener el tiempo y a mirar el mundo desde nuevas perspectivas. Compartimos textos de Leonida Amarillo.
¡Era la Poesía!
Era la poesía...
que no era poesía...
como una pena escondida
comulgando en la sintonía
de la noche... como queriendo
recatar un rincón para la
convivencia, que semi dormida
un día se despierta
encuentra un momento,
del sutil encuentro,
sale a mostrar su alegría,
que me unía... y yo no lo sabía,
que en la poesía...
estaba mi alegría contenida...
tal vez quiso el destino
abrir un camino,
para que unidas
naciera el diálogo
y quitara la ansiedad
oculta de mi ser...
Era la poesía...
que semi dormida
un dia se despierta.
¡Quiera el poeta, ser un poeta!
Quiera el poeta
ser tierra fértil
alimente su entidad
la simiente al brotar...
quiera el poeta
ser lluvia para regar
en su mente, conocimiento,
como el trigo quiera crecer
como la vid florecer
quiera el poeta ser sol
para iluminar su compendio
ser flor...
que escale perfume
y huela bien su esencia
quiera el poeta enriquecer
con frutos dulces su poemario
quiera el poeta
ser como el sabio
y los prudentes entiendan
el mensaje.
Con recuerdos y vivencias
El poeta es cuál luz
que alumbra su sendero...
comulgando en el silencio
juega desafiante su anhelo,
con el ego de su música
que menea cuál barea
en un poderoso rio,
para que en su travesía
fluya con magnetismo,
una nueva aurora
con recuerdos y vivencias,
que perduran para siempre
en su poemario con alegría
caprichos y sueños...
descubre su propia identidad,
desnuda su ansiedad
para comprenderse a sí mismo,
con la fantasía del ser,
que se ocultaba...
permaneciendo callada,
pero, en la conciencia, tambaleó,
tal vez, su debilidad
y solo hacía falta
abrir el corazón...
para percibir esa señal
cuál pesadilla que ocultaba
dentro del alma...
tintineando cuál campana
en un templo...
con recuerdos y vivencias.