La Prensa Hacemos periodismo desde 1888

Si se mira con detalle Salto tiene espacios hermosos que no siempre valoramos, o por pasar todos los días no le ponemos atención. Por ejemplo, si bajamos por la calle Julio Delgado, en el tramo que tiene adoquines, ya cerca de 19 de Abril, hay barandas sobre la vereda para cuidar a los peatones en la parte que da al Arroyo Sauzal, y la verdad que son unas rejas hermosas, seguramente de muchas décadas, que se han mantenido en el tiempo muy posiblemente por la calidad de los materiales.

Ojalá alguna investigación nos aporte información al respecto pues estamos hablando de algo muy valioso, en tanto hagamos votos para que a ninguno de "los muchachos" se les ocurra arrancarlas para cambiarlas por un porro más tarde. Pero es tarea de los salteños valorar su entorno, como nos enseñaba el siempre querido y valorado Mauro Álvez Da Silva.

También habla que en los espacios públicos de esos tiempos se invertía en lo bueno, porque si no nunca hubiera llegado a nuestros tiempos con tan buena calidad y además siendo materiales expuestos a la intemperie con todo lo que ello implica.

En forma reiterada en Salto, pero también en toda la frontera con Brasil, Aduanas y sus equipos móviles detectan y detienen contrabandos de cigarrillos que vienen a veces de Paraguay y otros lugares. El gran tema es la diferencia de precio que acá se acentuó a partir de una política de marcada lucha contra el tabaquismo que ha llenado de impuestos a la cajilla de cigarrillos y para seguir practicando el hábito de fumar los consumidores de tabaco se van trasladando al producto ingresado a la sombra de las normas legales.

Convendría a esta altura preguntarse si es conveniente seguir metiéndole impuestos al cigarro nacional cuando entran tanto los de contrabando que a la larga le siguen dando un escape al fumador, son normalmente de menor calidad que los nuestros, no se aporta a la DGI ni al BPS y se atenta contra la industria nacional del sector.

Realmente habría que pensar si es útil seguir manteniendo tanta carga impositiva al cigarrillo nacional pues a la larga no limita el consumo de cigarro como se busca sino todo lo contrario, potencia el mercado negro. Además toda persona que fuma sabe exactamente a lo que se expone, ya no caben ingenuidades.

Un país con fronteras tan porosas debería pensar mejor a la hora de estigmatizar un producto porque al mismo tiempo se abren caminos para el ingreso del mismo producto, aunque sea de menor calidad, pero lejos de la legalidad. Y esto es muy pero muy difícil de frenar, es muy complicado cambiar esa mentalidad.

 

Ranking
Recibirás en tu correo electrónico las noticias más destacadas de cada día.

Podría Interesarte