Anotaciones Callejeras
"El punto de vista crea el objeto" dice el lingüista Ferdinand de Saussure y es exactamente así.
Una docente que trabaja en varios espacios educativos de Salto, que se cruza la ciudad trabajando, dice que se le complica el tema con la inclusión, pues hoy se reciben en las aulas a niños o adolescentes con trastornos de atención, dislexia, discalculia o Síndrome de Down.
Es entendible que hoy se reciban a chicos con diferentes condiciones y eso hace a una política que integra pero no siempre se piensa en el docente que debe enfrentar esos casos y no siempre está preparado, por un lado, pero también no puede olvidarse del resto, de los que esperan aprender en el curso y no lo toman como un desafío mayor. Entonces a veces se dan fricciones con las autoridades de los institutos y los docentes, porque del otro lado están los padres de los chicos con distintas patologías que esperan que su hijo ande bien, se integren, rinda y les dé momentos de satisfacción.
Y se entiende porque cuando una familia tiene un hijo discapacitado todo se altera, todo cambia, la vida es distinta y el desafío es mayor; se cuestionan muchas cosas y en no pocos casos no se tolera la situación y se rompen vínculos. Escribir sobre esto es difícil, ni hablar opinar, porque hoy la sociedad ha dado pasos de integración, por suerte, en múltiples niveles pero como siempre se dice, la temperatura del agua la mide el fideo, y acá si se ha avanzado, si se atiende mejor, si se integra, solo lo pueden decir los que viven esa experiencia.
Lo que implica estar en la situación, ver distintos los juegos en las plazas, ver la cara de los demás cuando se relacionan y ver a los padres de los otros chicos.
Pero volviendo al tema del principio, cómo hace un docente para medir a un chico con evidentes problemas y que no llega a lo esperado, esperado para los otros, no para él, que tiene otras barreras; cómo hace un informe, cómo actúa en una reunión de padres, qué pasa si el colegio es pago. En estos tiempos de cierre de cursos no siempre se pasan buenos momentos.
Se aproxima a pasos agigantados el fin de año donde los salteños acostumbran poner todo lo que pueden a la parrilla, con el gran tema del cordero y el lechón de fondo pues siempre ocupan un lugar preponderante. Y el desafío es conseguir carne tierna y a buen precio, entonces aparecen ofertas de todo tipo, en comercios establecidos y en lo que sea, y ahí puede estar la diferencia pues una cosa es comprar en locales que respetan cadena de frío y todo lo demás y otra muy distinta es buscar precio a como dé lugar. Y ese "señor de campaña", tan simpático, puede terminar atentando contra la salud de la familia.