Anotaciones Callejeras
Mucha gente se ha acostumbrado a los "corredores", o sea a calles a las que se les dio la preferencia independiente de si se llega al cruce por izquierda o derecha. Se hizo eso con Zorrilla de San Martín de Uruguay a Paraguay, también Grito de Asencio desde la Avenida Armando Inocencio Barbieri, también Invernizzi en la subida rumbo a calle Uruguay lo que es útil pues genera fluidez que en Salto siempre es bienvenida.
Pero hay calles que no, pero muchas personas creen que sí y allí se generan los incidentes o las fricciones. Por caso Larrañaga que es una de las arterias más transitadas de Salto pero corre con semáforos en una parte céntrica y luego, rumbo al Cementerio, cae en la regla de si vienen de la izquierda o la derecha y sanseacabó. Pero, en Salto siempre hay un pero, hay que pensar en la esquina de esta vía con Andrés Latorre, que viene de la derecha y es justo en la ochava de la Dirección Departamental de Tránsito de Salto. Los que vienen por Latorre tienen preferencia y los que llegan desde Larrañaga deben frenar, aunque no siempre lo hacen y se dan situaciones de riesgo que los vecinos bien saben. Lo bueno sería que todos llegaran a una esquina y en forma independiente de si es preferencial o no, se tenga la precaución de frenar el envión. Más vale perder una preferencia teniendo razón que generar un siniestro de consecuencias imprevisibles.
Se vienen acontecimientos importantes para el Uruguay. Uno, claramente está determinado, es la llegada del Papa a varios puntos del país, Montevideo, Florida, Paysandú. El Santo Padre viene superando un problema de pulmón y se mantiene la gira por lo que con ello toda la logística. En ese marco cabe decir que por ejemplo están llenos los hoteles de esas tres ciudades en las fechas de la llega del titular del Vaticano a las tierras charrúas.
También el sábado 28 de noviembre se disputará en el Estadio Centenario de la capital la final de la Copa Libertadores de América lo que a su vez dispara la demanda de todo tipo de alojamientos. Según nos han comentado en algunas plataformas de alquiler turístico se habla de que una noche se está cobrando, por esas fechas del Papa o el fútbol, mil dólares. O dos mil dólares un fin de semana vinculado a esos acontecimientos. Todo un negocio que a veces no vislumbramos desde acá pero que pasa, se cotiza y mueve todo. Y hay gente que sabe sacarle rédito a este tipo de actividades que se dan a veces por única vez, o cada tantos años, y lo aprovecha a fondo.