Pensamientos intrusivos…
- Por la Psicóloga Ana Claudia Acosta
En el artículo de hoy vamos a reflexionar sobre los pensamientos intrusivos en nuestra vida, y desde una mirada psicológica y se brindarán sugerencias para poder lidiar con ellos. ¿Te ha pasado que en ocasiones estás “sumergido/a” en pensamientos de los que no sabes salir? ¿Has tenido la experiencia de sentirte que no eres capaz de “sacar” de tu mente una idea que te causa dolor y genera daño? Si te identificaste con estas preguntas es probable que seas una “víctima” habitual de los pensamientos intrusivos. La buena noticia es que desde la psicología podemos trabajar con ellos.
¿Qué son los pensamientos intrusivos?
Son pensamientos repetitivos y perturbadores que permanecen en nuestra mente durante largos períodos de tiempo, y que a pesar de los intentos de luchar o huir de ellos permanecen allí y generan malestar. Son aquellos pensamientos que no queremos tener, pues somos conscientes de su inutilidad/disfuncionalidad y que sin embargo acaban viniendo a nosotros una y otra vez, perturbando nuestra calma y dificultando la tarea de concentrarse. Si no se trabaja sobre ellos pueden acabar convirtiéndose en el eje de nuestras vidas, pues mientras ponemos toda nuestra atención en ellos, excluimos la realidad que nos rodea. Nos sentimos incapaces de redirigir nuestra atención hacia otros estímulos pues el pensamiento obsesivo lo gobierna todo. El pensar y repensar las cosas sea quizá uno de los problemas más frecuentes de nuestra sociedad, siendo fuente de problemas de ansiedad, sufrimiento, incapacidad de seguir adelante con la vida, y produce enfermedades a nivel psico-físico.
¿Cómo se generan las obsesiones?
Se generan dado que las personas hemos desarrollado la ilusión de “tener el control absoluto”. Queremos tener todo bajo nuestro control pues no hemos aprendido a tolerar la incertidumbre, pero esta ilusión se derrumba una y otra vez al ver que ciertas circunstancias en la vida son incontrolables, por ejemplo las enfermedades o el comportamiento ajeno.Pueden aparecer cuando nos vemos en la situación de tener que tomar una decisión y no saber qué elegir dentro de las posibilidades, dan vueltas durante días, meses, años cayendo en la trampa de la obsesión inmovilizadora, sin darnos cuenta de que no decidir ya es decidir. Giorgio Nardone expone en su libro “Pienso luego sufro” que las dudas son el trampolín de lanzamiento de nuestro pensamiento creativo, pero también el resorte del pensamiento obsesivo. En el primer caso la duda es dominada y orientada, conduciendo al descubrimiento de nuevos pensamientos. En el segundo, es combatida y reprimida, y se convierte en el tirano que persigue al pensamiento. Tal vez no tengamos la certeza de que la decisión que tomemos sea la adecuada, es recomendable darse el tiempo estrictamente necesario para valorar los pros y los contras y seguidamente decidir, responsabilizándonos de que es posible que nos hayamos equivocado y aprendiendo a renunciar al camino que hemos decidido no tomar.
Lucha entre pensamientos
Tendemos a rechazar de manera racional aquellos pensamientos intrusivos que nos turban, ya que si piensas te darás cuenta de que existe la suficiente cantidad de hechos estresantes como para que vivamos con un malestar constante si nuestra atención no puede desengancharse de ellos y en ocasiones se desencadene una lucha entre pensamientos racionales y pensamientos irracionales o incómodos.
Tips para reencausar los pensamientos
Existen varias posibilidades para reencausar los pensamientos y que nuestra mente priorice su atención, memoria y concentración en lo necesario para estar en un estado de bienestar. Algunos de los mecanismos: la actividad física, el reunirse con seres queridos, viajar, leer, reír, alimentación saludable, asistencia a psicoterapia, y detectar en cada persona lo que los hace felices.