Asociación Civil Reencuentro /
Impulsa proyectos para la rehabilitación y reinserción social de personas privadas de libertad
La Asociación Civil Reencuentro, integrada por familiares de personas privadas de libertad, continúa su incansable labor en defensa de los derechos humanos y la reinserción social en Uruguay. Desde hace varios meses, la organización viene recorriendo instituciones y despachos oficiales para reclamar la efectiva aplicación del artículo 10 de la Ley 14.470, que garantiza el derecho a la visita y al acercamiento familiar de las personas encarceladas.
Su presidente, Luis Mendieta, explicó que la lucha no se limita al ámbito legal, “Sabemos que decenas de familias en todo el país sufren el flagelo de tener a sus seres queridos a cientos de kilómetros, sin poder verlos. Esto atenta contra la rehabilitación, contra la familia y contra la sociedad”.
Un puente entre las familias y el Estado
El pasado 16 de diciembre, integrantes de la asociación viajaron nuevamente a Montevideo ya lo han hecho en seis o siete oportunidades para mantener reuniones con autoridades nacionales. Entre ellas, se destacan los encuentros con Richard Reed, quien impulsa un proyecto dirigido a jóvenes infractores del INISA, y con Luis Parodi, director de la Dinali.
Según Mendietta, la Dinali se mostró dispuesta a apoyar los proyectos de la asociación “económicamente y con las herramientas que estén a su alcance”. Este respaldo es fundamental para avanzar en iniciativas concretas de reinserción laboral, como la creación de una planta recicladora en Salto, una de las ideas más ambiciosas que promueve el grupo.
Trabajo digno para evitar la reincidencia
El proyecto de la planta recicladora busca ofrecer oportunidades laborales a personas que recuperan la libertad, ayudando a reducir la reincidencia delictiva. “Muchas veces la reincidencia se da por falta de oportunidades. Quien sale de la cárcel, si no tiene trabajo, vuelve a delinquir. Por eso queremos brindar una herramienta real para empezar de nuevo”, explicó.
La asociación planea que esta primera planta funcione en Salto, y más adelante replicar el modelo en otros departamentos del país. La idea ya ha despertado interés en autoridades locales y actores sociales vinculados al medio ambiente.
Reuniones clave y nuevos apoyos en Salto
Días atrás, la Asociación Civil Reencuentro fue recibida por la nueva dirección de la Unidad 20 de Salto, que mostró una apertura al diálogo. En el encuentro, los representantes de la organización presentaron sus proyectos y expusieron los reclamos sobre la aplicación de la ley carcelaria. “La dirección nos abrió las puertas amablemente. Nosotros nos presentamos, contamos qué hacemos y quedamos en contacto para trabajar en conjunto”.
En esa línea, la asociación también propuso realizar actividades dentro del establecimiento, como talleres laborales y eventos especiales (Día de la Madre, Día del Niño o Navidad), dirigidos a fortalecer el vínculo familiar y mejorar la convivencia dentro del centro penitenciario.
Esa misma jornada, Reencuentro mantuvo una reunión con Pablo Alves, ex presidente de la Junta Departamental de Salto y actual funcionario del área de Medio Ambiente de la Intendencia. Alves confirmó la existencia de un proyecto de recicladora en el vertedero municipal, donde podrían participar cooperativas locales y, eventualmente, la propia Asociación Civil Reencuentro. “Le pedimos que se nos tenga en cuenta para incluir a personas liberadas en ese proceso”.
Familia, abrazo y contención, pilares de la rehabilitación
Más allá de los proyectos productivos, el eje central de la labor de Reencuentro sigue siendo la reconexión familiar. Mendietta sostiene que el afecto y la cercanía de los seres queridos son claves para una verdadera reinserción social: “El abrazo y la contención familiar son factores determinantes, diría que hasta en un 80 o 90% de la rehabilitación. Sin ese apoyo emocional, es muy difícil salir adelante”.
La Asociación Civil Reencuentro continúa sumando esfuerzos con distintos actores políticos, sindicales y sociales desde parlamentarios hasta organizaciones como el PIT-CNT o el Sunca, con la convicción de que la rehabilitación no es solo un derecho individual, sino una necesidad colectiva para construir una sociedad más justa y solidaria.
Un futuro de esperanza
Con reuniones, proyectos y propuestas concretas, Reencuentro se consolida como un puente entre las cárceles y la comunidad. Su meta es, que cada persona privada de libertad pueda volver a la sociedad con dignidad, oportunidades y el acompañamiento de su familia.
“Queremos una rehabilitación real, con trabajo, con apoyo, con afecto. Solo así lograremos una convivencia más digna para todos los uruguayos”.