Carta del lector /
La apuesta al olvido de un político
Hay políticos que creen que la memoria ciudadana funciona como un expediente: se archiva, se encajona y, con el tiempo, desaparece. Charles Carreras, ex senador y ex viceministro del Interior, parece apostar precisamente a eso: esperar que el episodio de La Paloma quede en el olvido y volver a la política mientras aún permanece pendiente el proceso judicial por el que fue imputado. Se trata de un episodio gravísimo: una bala disparada durante una fiesta de policías terminó dejando parapléjico a un trabajador de la construcción. Carreras, según se denunció, habría utilizado su posición para proteger a sus subordinados, obstaculizar el esclarecimiento y procurar el silencio de la víctima. También quedaron cuestionamientos por el uso del Hospital Policial, donde se habría hecho pasar al damnificado como funcionario policial, además de aportes de dinero y alimentos. Son hechos que no desaparecen. Aunque ahora aparezca con discursos de autoridad moral. Resulta difícil aceptar que alguien con semejantes antecedentes pretenda volver a ocupar responsabilidades públicas sin antes rendir cuentas. Después nos preguntamos por qué la política está desprestigiada. Quizás la respuesta esté justamente allí: en quienes creen que el poder permite eludir responsabilidades y que la memoria de los ciudadanos es corta. Memorioso