Mario Furtado, coordinador de bancada del FA /
Cuestiona el presupuesto y advierte sobre “falta de gestión”
El edil y coordinador de bancada del Frente Amplio en la Junta Departamental de Salto, Mario Furtado, realizó un extenso análisis sobre el presupuesto recientemente aprobado por la mayoría oficialista, marcando una clara distancia política respecto a su contenido y proyecciones. Si bien destacó el proceso de discusión como “largo y enriquecedor”, subrayó que su fuerza política decidió no acompañar la iniciativa tras un estudio detallado.
Furtado valoró especialmente la instancia de intercambio que se dio en la Junta, donde participaron autoridades clave como el secretario general, directores de áreas, representantes sindicales y técnicos en Hacienda. “Fueron muchas horas de trabajo, de diálogo y de debate, algo que hoy en día hay que rescatar”, señaló, remarcando el carácter formativo para ediles nuevos y la importancia institucional del proceso.
Inflado, endeudamiento elevado...
Sin embargo, el resultado final no convenció al Frente Amplio. Según explicó, la negativa a votar el presupuesto respondió a una evaluación política y técnica que lo considera “inflado” y sostenido en un nivel de endeudamiento elevado. “Es el mayor presupuesto de los últimos tiempos, duplica al anterior, pero está basado en estimaciones que creemos no se van a concretar”.
A pesar de las críticas, Furtado reconoció que el oficialismo cuenta con los votos necesarios y, por tanto, con plena responsabilidad para ejecutar el plan. “No hay excusas, tienen el presupuesto y el organigrama. Ahora tienen que demostrar con gestión”.
Propuestas consideradas, pero sin cambios de fondo
Durante la discusión presupuestal, el Frente Amplio presentó una serie de planteos y sugerencias. Según Furtado, algunas fueron recogidas, aunque en términos generales no implicaron modificaciones sustanciales. “Hubo intercambio, se aclararon aspectos, pero no se cambiaron puntos centrales”. El edil insistió en que el rol de la oposición no es solo cuestionar, sino también aportar, aunque en este caso las diferencias estructurales pesaron más que los acuerdos puntuales.
Licencias sindicales, debate con raíces anteriores
Otro de los temas abordados fue el de las licencias sindicales, que volvió a instalarse en la agenda pública. Furtado sostuvo que el debate ha sido utilizado recientemente con fines políticos y que su origen se remonta a decisiones de administraciones anteriores. Según explicó, la falta de regulación no es un fenómeno reciente, sino que se arrastra desde hace más de una década. Recordó que en su momento existieron límites establecidos alrededor de 400 jornales anuales, pero que luego fueron eliminados por un gobierno departamental que optó por no reglamentar el uso de estas licencias. “Los trabajadores utilizaron lo que estaba permitido. Si hubo excesos, fue por falta de normativa, no por responsabilidad directa del gremio”. En ese sentido, consideró que la actual administración retoma una regulación previa para ordenar la situación.
Un Frente Amplio en transición
En el plano político, Furtado describió al Frente Amplio salteño como una fuerza en proceso de reconfiguración tras la salida del gobierno departamental. Reconoció tensiones internas, particularmente vinculadas a decisiones sobre endeudamiento que generaron divisiones en la bancada. El edil explicó que el caso fue elevado a instancias nacionales del partido, donde se analizarán eventuales responsabilidades. Mientras tanto, el sector atraviesa un período de transición que, según entiende, también puede ser una oportunidad para fortalecerse.
“No es fácil pasar de ser gobierno a ser oposición, y menos en minoría”. Actualmente, la coalición gobernante cuenta con mayorías que le permiten avanzar sin necesidad de acuerdos con el Frente Amplio, lo que limita la incidencia directa de la oposición en las decisiones. Aun así, Furtado relativizó el impacto de esta situación y recordó experiencias pasadas donde fuerzas con escasa representación lograron posteriormente acceder al gobierno. “Esto recién empieza”.
Críticas a la gestión, servicios y obras en el centro
Uno de los puntos más duros del análisis estuvo dirigido a la gestión de la actual Intendencia. Furtado cuestionó la capacidad operativa del gobierno departamental, señalando dificultades incluso en tareas básicas como el mantenimiento de espacios públicos. “Hubo momentos en que no podían ni cortar el pasto y tuvieron que recurrir a empresas privadas”, sostuvo. También criticó decisiones vinculadas al personal, indicando que se redujeron funcionarios para luego reincorporarlos ante problemas de funcionamiento.
El edil apuntó especialmente al estado de las calles, que identificó como el principal reclamo ciudadano. “Es la queja más frecuente: calles deterioradas, falta de bacheo y barrios abandonados”. Según su visión, la situación podría agravarse con la llegada del invierno. Asimismo, cuestionó la falta de planificación en obras y el uso de recursos, incluyendo contrataciones directas y servicios tercerizados. “Se anuncian proyectos, pero no arrancan o se ejecutan parcialmente”.
Trabajo, inversión y desarrollo, los desafíos pendientes
Más allá de las críticas, Furtado planteó la necesidad de enfocar esfuerzos en la generación de empleo y el desarrollo productivo del departamento. Destacó el potencial del turismo y la importancia de atraer inversiones, aunque lamentó la falta de resultados concretos hasta el momento. “El trabajo es lo que realmente saca a la gente adelante”, sostuvo, poniendo como ejemplo el impacto de los emprendimientos turísticos en zonas como Termas del Arapey, donde cientos de personas encuentran empleo.
También mencionó cambios en la matriz productiva, particularmente en el sector citrícola, y la necesidad de diversificar la producción para extender las oportunidades laborales a lo largo del año. En ese sentido, valoró iniciativas vinculadas a nuevas plantaciones frutales como una forma de generar empleo sostenido. Furtado subrayó que, más allá de las diferencias políticas, la llegada de inversores debería ser un objetivo común. “Cuando aparezca una oportunidad, todos tenemos que estar dispuestos a colaborar”.
Expectativa y responsabilidad compartida
Finalmente, el edil manifestó una combinación de crítica y expectativa respecto al futuro del departamento. Si bien marcó deficiencias en la gestión actual, también reconoció la complejidad del contexto económico y la necesidad de construir soluciones a largo plazo. “Ojalá Salto encuentre el camino”, la inversión y el empleo deben ser prioridades compartidas por todo el sistema político.