Teatro Larrañaga /
144 años de historia, cultura y memoria salteña
Hoy 6 de octubre, el emblemático Teatro Larrañaga celebra 144 años desde su inauguración, consolidado como uno de los grandes íconos culturales del país y como parte inseparable del escenario, la historia y la memoria de Salto.
Su origen constituye una verdadera gesta ciudadana. La obra fue impulsada por vecinos que, motivados por el espíritu cultural de la época, financiaron su construcción mediante la venta de acciones al pueblo. Los planos estuvieron a cargo del ingeniero inglés Robert Alfred Wilkinson, cuyo nombre identifica hoy uno de los pasillos laterales, mientras que la construcción fue realizada por Antonio Ruggieri, siguiendo los grandes modelos arquitectónicos europeos del siglo XIX.
Una arquitectura excepcional
El Larrañaga sorprende por su imponente arquitectura y por una acústica reconocida entre las mejores. Su sala, concebida sin columnas y con foso para orquesta, permitió desde sus comienzos una excelente visibilidad desde cualquier ubicación, un verdadero adelanto para su tiempo.
En su interior sobreviven elementos de gran valor artístico, como las paredes empapeladas, el cielo raso y el telón, que conservan buena parte de su esplendor original.
Un patrimonio que sigue vivo
Tras atravesar períodos de esplendor y también años de silencio, el teatro recuperó su protagonismo gracias al compromiso de salteños como Mario Supparo y Leopoldo Amorim. En 1947 fue remodelado por el arquitecto José María Ambrosoni, quien intervino la fachada, el foyer y la platea, incorporando además una araña eléctrica y restaurando las pinturas interiores.
En 1988 fue declarado Monumento Histórico Nacional, reconocimiento que reafirmó su enorme valor patrimonial.
Hoy, el Teatro Larrañaga continúa siendo escenario de espectáculos, muestras y diversas expresiones artísticas. Cada año, decenas de propuestas reúnen a cientos de artistas.