Termas del Arapey /
Será escenario del Festival del Cordero y el Vino el 12 y 13 de diciembre
Termas del Arapey se proyecta como escenario del Festival del Cordero y el Vino, una iniciativa que busca unir turismo, producción, gastronomía y cultura en una celebración con identidad propia. El evento está previsto para los días 12 y 13 de diciembre, bajo el nombre «El sabor del interior, la tradición que nos une».
La propuesta fue presentada por la edil de la CORE Celia Bottaro ante la Junta Departamental de Salto y recibió una respuesta favorable del intendente y del coordinador de Termas del Arapey, Mariano Casola.
El objetivo es complementar la oferta turística del departamento y generar un espacio de encuentro para productores, bodegas, asadores, artesanos, emprendedores, artistas y familias de distintas localidades del interior.
La iniciativa pretende que el movimiento turístico no se limite al alojamiento y al disfrute de las instalaciones termales, sino que también se traduzca en oportunidades económicas para quienes producen y trabajan en las comunidades rurales.
El cordero como símbolo de la producción salteña
La producción ovina será uno de los principales ejes del festival. De acuerdo con las cifras del ejercicio agropecuario 2025-2026 incluidas en la propuesta, Uruguay cuenta con 4.566.892 ovinos, de los cuales 982.872 corresponden a Salto, aproximadamente el 21,5 % del total nacional.
Estos datos muestran la relevancia del departamento en la actividad ovina y fundamentan la elección del cordero como protagonista de una celebración destinada a reconocer el trabajo de los productores y difundir la calidad de la producción local.
Entre los atractivos se proyecta un concurso de asadores con la participación de hasta 15 equipos representantes de diferentes pueblos y localidades. Cada equipo estará integrado por dos o tres participantes y podrá presentar distintas técnicas de preparación, como cordero a la estaca, a la parrilla o a la cruz, entre otras modalidades previstas en el reglamento.
La evaluación contemplará aspectos como la técnica de cocción, la higiene, el orden del puesto, la presentación, la textura, la condimentación y el sabor. También se prevé la participación de un jurado de tres integrantes y tres enólogos, que tendrán a su cargo la valoración del maridaje con el vino.
Vinos, gastronomía y sabores tradicionales
La vitivinicultura tendrá su propio espacio mediante un proyectado Paseo de las Bodegas, donde las bodegas participantes podrán exhibir y comercializar sus productos, presentar sus etiquetas y ofrecer degustaciones controladas, sujetas a las autorizaciones correspondientes.
Además, se propone distinguir al vino que mejor acompañe al asado de cordero, promoviendo el vínculo entre la producción vitivinícola y la gastronomía.
La oferta se completará con puestos de comidas y elaboraciones tradicionales, entre ellas panes caseros, tortas fritas, pasteles, ensaladas, dulces y postres. También se prevé la participación de artesanos y pequeños emprendedores, con el propósito de mostrar la diversidad de productos y oficios del departamento.
Mujeres rurales, capacitación que se transforme en ingresos
Uno de los aspectos que se destaca de la iniciativa es la generación de oportunidades para las mujeres rurales y emprendedoras, muchas de las cuales se capacitan mediante cursos y programas impulsados por instituciones como el Ministerio de Desarrollo Social y el Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional
Sin embargo, contar con formación no siempre garantiza el acceso a espacios donde comercializar los productos y obtener ingresos propios.
Frente a esa realidad, el festival busca ofrecer una vidriera para quienes elaboran alimentos, productos de repostería, artesanías y otras creaciones, incluyendo a mujeres que trabajan desde sus hogares y que muchas veces encuentran dificultades para llegar a nuevos clientes.
La propuesta apunta a que estas emprendedoras no sean solamente espectadoras de las actividades, sino protagonistas de un evento que les permita mostrar su trabajo, vender sus productos y contribuir a la economía de sus familias.
Participación gratuita y actividades para toda la familia
Para facilitar la presencia de pequeños productores y emprendimientos, se plantea que la participación de concursantes y expositores sea gratuita, sin cobro de inscripción ni por el espacio asignado.
La organización procurará disponer de infraestructura básica, como gazebos y mesas, además de leña para los equipos de asadores, de acuerdo con los recursos disponibles. Los participantes aportarán los ingredientes y demás insumos necesarios para sus elaboraciones, mientras que las ventas constituirán un ingreso directo para cada familia, según las condiciones que se establezcan.
El programa contempla música, danza, expresiones folclóricas, juegos inflables, competencias y propuestas recreativas para niños y adultos, con la intención de ofrecer una experiencia turística que combine gastronomía, entretenimiento y tradiciones.
Una apuesta al desarrollo del interior
El Festival del Cordero y el Vino aspira a convertirse en una celebración con posibilidades de continuidad anual, capaz de fortalecer la identidad productiva y cultural de Salto y ampliar los beneficios del turismo hacia las localidades rurales.
Según lo anunciado, más adelante se distribuirán fichas de inscripción destinadas a zonas rurales y pueblos vecinos, entre ellos Baltasar Brum, Tomás Gomensoro y Bella Unión.