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La inseguridad volvió a golpear a un comercio del extremo este. Esta vez ocurrió en el barrio Burton, donde un local comercial fue rapiñado en las últimas horas. Uno de los propietarios terminó herido con un arma blanca al intentar defender el negocio de su familia. La escena fue muy parecida a la que vivimos la semana pasada en un comercio  sobre avenida Manuel Oribe. Nuevamente, la Policía Técnica trabajando en el lugar, familiares con bronca e impotencia, un herido y manchas de sangre dentro del comercio. Una imagen que lamentablemente empieza a repetirse. Hasta el lugar llegó La Prensa, donde dialogó con uno de los propietarios, Wilson González, quien todavía estaba conmovido por lo ocurrido.

"YA TENÍAN TODO ESTUDIADO"

Según contó González, todo ocurrió poco después de que el comercio abriera sus puertas. "Mi hermano y mi cuñada habían abierto el negocio. Parece que los estaban vigilando desde antes. Entraron dos personas y fueron directamente hacia la caja. Ya sabían lo que iban a hacer", relató. En ese momento, la mujer intentó resistirse y comenzó un forcejeo con uno de los delincuentes, que llevaba un cuchillo. Pocos segundos después apareció el hermano de Wilson, que se encontraba en el baño. Al intentar ayudar, también se enfrentó con uno de los asaltantes y recibió una puñalada en una de sus piernas.

UN HERIDO Y MUCHA IMPOTENCIA

El comerciante fue trasladado al Hospital Regional Salto, donde recibió asistencia médica. Afortunadamente, la lesión no comprometió su vida, aunque el momento vivido dejó una fuerte marca en toda la familia. Mientras la Policía Técnica realizaba las pericias dentro del local, familiares y vecinos seguían con preocupación cada movimiento de la investigación. La sangre en el piso del comercio era una muestra de la violencia con la que actuaron los delincuentes.

"TRABAJAMOS CON MIEDO"

Wilson González no ocultó su indignación por lo sucedido. Dijo que cada día resulta más difícil trabajar con tranquilidad. "Uno llega la tardecita y ya está pensando que en cualquier momento lo pueden asaltar o lastimar. Trabajamos con miedo", expresó. También explicó que el comercio cuenta con cámaras de seguridad y sistema de alarma, pero que eso no fue suficiente para evitar el ataque. "Tenemos cámaras, tenemos alarma, pero igual entran. Ya no sabemos qué más hacer", comentó.

EL ESFUERZO DE TODA UNA FAMILIA

El comerciante aseguró que detrás del negocio hay muchas horas de trabajo y sacrificio. "Trabajamos todo el día para salir adelante y en cinco minutos vienen y te quieren sacar el fruto del esfuerzo. Lo que queda es una enorme impotencia", dijo con evidente dolor. Sus palabras reflejan el sentimiento de muchos pequeños comerciantes que todos los días levantan la cortina de sus negocios con la esperanza de trabajar tranquilos y volver a sus casas sin problemas.

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