Una cooperativa de artistas
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Por Leonardo Vinci
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joselopez99@adinet.com.uy
LA PRENSA habló con Germán Milich sobre la posible creación de una cooperativa de artistas. Esto fue lo que nos dijo: “Uno de los principales problemas de la clase artística es que venimos trabajando de manera equivocada. Predomina una lógica de cantidad antes que de calidad: se organizan convocatorias abiertas y masivas donde participa todo el mundo, aunque muchas veces sin la preparación necesaria. Falta contenido, especialmente en gestión, en cómo hacer que los proyectos funcionen y se sostengan en el tiempo.
Desde el plano político, la situación se agrava. La coordinación de cultura, a nivel municipal, suele ser un cargo de confianza otorgado por acuerdos electorales, sin considerar la idoneidad técnica ni la experiencia en el sector. Esto no es nuevo: históricamente ha sido así. Sin embargo, se trata de un rol clave, porque el coordinador cultural debería conocer el territorio y articular los proyectos nacionales con la realidad local. Al no existir esa capacidad, tampoco hay una visión de generación de empleo, producción artística ni desarrollo cultural sostenido.
A esto se suma que los propios artistas estamos desarticulados y carecemos de formación en articulación política. Gastamos mucha energía, hacemos mal las cosas y nos relacionamos con el Estado como si fuéramos un sector vulnerable o problemático. No nos percibimos como una riqueza. Por eso, esta iniciativa también implica “separar la paja del trigo”: menos es más. No se trata de convocatorias multitudinarias, sino de reunir a quienes estén realmente dispuestos a trabajar y a transformar la realidad.”
Espacios de catarsis individual
También dijo MIlich a LA PRENSA: “Las asambleas de artistas suelen convertirse en espacios de catarsis individual, donde cada cual habla de su historia personal. Eso no resuelve nada. Lo que necesitamos es una estrategia política: representación, seriedad y un proyecto claro para que el poder público nos tome en serio. Hoy no existe un proyecto político de arte y cultura para Salto.
Cooperativa de gestión y venta para artistas
En ese marco surge la propuesta de formar una cooperativa de gestión y venta para artistas. Este sería un espacio de artistas militantes que buscan madurar, fortalecer contenidos y construir herramientas reales. Antes de avanzar, entendemos que hay tres factores fundamentales a trabajar:
1. “Salud mental”, profundamente afectada por la precarización económica y la exclusión del sistema productivo.
2. “Pedagogía”, porque no sabemos comunicar nuestras necesidades ni transmitir nuestros saberes.
3. “Gestión”, el mayor cuello de botella: los artistas no somos gestores, y la exigencia de autogestión permanente solo profundiza la precariedad.
Gestores culturales y empleo artístico
El problema es que la solución debería venir del poder público, pero hoy es parte del conflicto: no hay formación de gestores culturales ni un plan para generar empleo artístico. Por eso proponemos crear una categoría de trabajadores de la gestión cultural, profesionales que permitan que el artista se dedique a crear. La autogestión no es emancipación: es pobreza. Necesitamos contratar técnicos, contadores, abogados y administrativos especializados.”
El joven artista añadió que “Un ejemplo claro es AGADU: sin abogados formados en derechos de autor y gestión cultural, es imposible avanzar. El conocimiento técnico es lo que genera la brecha. Por eso, es necesario reformular el problema y enunciarlo de manera estratégica. La cooperativa apunta justamente a eso: organizar, profesionalizar y dignificar el trabajo artístico.”