La falta de señales /
Reaviva el debate sobre los contratos y los derechos del abonado
- Por Pedro Rodríguez
En los últimos días, cientos de salteños manifestaron su malestar ante una situación que se repite en muchos hogares del interior del país: la desaparición, en la grilla de televisión por cable o satelital, de los canales abiertos 4, 10 y 12 de Montevideo. Se trata de señales que estaban incluidas al momento de contratar el servicio y que hoy ya no forman parte de la programación, sin aviso previo ni rebaja en la tarifa mensual.
El enojo no es menor. Para muchos usuarios, esos tres canales eran un factor clave a la hora de elegir el servicio, ya que ofrecen informativos nacionales, programas de interés general y contenidos que no se repiten en otras señales. Frente a esta situación, entrevistamos al abogado Dr. Roque Basualdo para conocer cuáles son los derechos del usuario y qué caminos existen para reclamar.
Basualdo fue claro desde el comienzo. Explicó que cuando una persona contrata un servicio de cable o televisión satelital lo hace en base a una oferta concreta, que incluye una grilla determinada de canales. “Esa oferta es la base del consentimiento. Si el usuario acepta y firma, se genera un contrato con obligaciones para ambas partes”, señaló.
Según el abogado, cuando se eliminan canales que estaban incluidos al momento de contratar, se configura un incumplimiento contractual. “La empresa no puede modificar de forma unilateral y permanente el servicio sin asumir consecuencias. El usuario tiene derecho a exigir que se cumpla lo prometido”, afirmó.
Consultado sobre qué puede hacer el abonado ante esta situación, Basualdo detalló varios pasos prácticos. En primer lugar, recomendó realizar el reclamo ante la empresa, solicitando que se restablezcan los canales o, en su defecto, que se aplique un descuento en la cuota mensual. Sin embargo, advirtió que los reclamos telefónicos muchas veces no prosperan.
Por eso, sugirió presentar una petición por escrito, firmada por el usuario, dejando constancia del reclamo. “Eso obliga a que el planteo llegue a niveles directivos y no quede solo en un call center”, explicó.
Otra herramienta importante es recurrir a Defensa del Consumidor. Allí, un abogado puede actuar como mediador entre el usuario y la empresa, buscando una solución rápida y justa. “Lo más razonable sería una rebaja en la mensualidad mientras no se brinde el servicio completo”, opinó Basualdo.
En cuanto a la vía judicial, reconoció que existe, pero que no siempre es la más conveniente. “Un juicio es largo y costoso. Nadie va a litigar solo por tres canales. Lo más efectivo es el reclamo colectivo, la presión de muchos usuarios juntos”, sostuvo.
El abogado también remarcó una realidad preocupante: la mayoría de los usuarios no tiene copia del contrato que firmó. “Eso genera una desigualdad muy grande. Las empresas manejan las reglas, aumentan precios y modifican condiciones, mientras el usuario queda en desventaja”, señaló.
La pregunta de fondo sigue abierta: ¿pueden las empresas cobrar lo mismo ofreciendo menos? Para Basualdo, la respuesta es clara. “No deberían. Si el servicio cambia, debe haber una compensación. De lo contrario, el contrato queda viciado”.