Crisis en Cuba /
La CIDH denunció un deterioro “significativo” de servicios esenciales en la isla
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) expresó su “preocupación” por el “deterioro significativo” de los servicios esenciales en Cuba debido a la escasez de combustibles. La CIDH y su Relatoría Especial sobre Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales (Redesca) advirtieron en un comunicado sobre el riesgo de un colapso humanitario por el deterioro de servicios, con impactos graves sobre presos y grupos vulnerables como niñas, niños y adolescentes, mujeres embarazadas y personas mayores. El organismo subrayó que la alta dependencia de importaciones de combustibles incrementa la fragilidad del sistema sanitario, agravada por el desabastecimiento de insumos y medicamentos, así como por limitaciones diagnósticas y terapéuticas.
En ese sentido, remarcó que los prolongados cortes de electricidad afectan el acceso al agua potable y que se registra un aumento sostenido en los precios de los alimentos. La CIDH, órgano principal y autónomo de la OEA, advirtió que la crisis humanitaria en Cuba se desarrolla en un contexto de “graves violaciones de derechos humanos y serios problemas estructurales”, entre los que mencionó la continuidad de un modelo de partido único, la ausencia de elecciones libres y de pluralismo político, y la prohibición de la asociación con fines políticos.
El organismo denunció además que la represión política en la isla se encuentra en uno de sus puntos “más críticos y alarmantes”, con niveles históricamente altos de detenciones y una persecución sistemática orientada a silenciar a quienes exigen libertad y democracia. La CIDH señaló que la represión en Cuba se ejerce mediante detenciones arbitrarias, procesos judiciales sin garantías del debido proceso, aislamiento de activistas y sus familias, y el uso del aparato estatal para criminalizar la disidencia pacífica.